Los españoles Patxo Telleria y Aitor Mazo presentaron "La máquina de pintar
nubes" en el Festival de Cine Latino de Chicago, un relato de luchadores
optimista con el que se ganaron el aplauso y el corazón del público.
La
historia de Asier, un adolescente daltónico que quiere aprender a pintar, es el
hilo conductor de un relato coral que se desarrolla en una barriada obrera de la
ciudad de Bilbao durante los grises años de la dictadura franquista en
España.
"No es una crónica de la época, ni mucho menos, pero utilizamos esa
época porque abunda ese tono gris y de prohibición en el que todavía era más
difícil hacer cosas artísticas, que además estaban bastante muertas en aquella
época por el régimen", dijo Mazo a EFE.
Los directores eligieron Bilbao, su
ciudad de origen, y ese periodo de finales de los setenta "porque nos parecía
-apuntó Tellería- un lugar perfecto para contar la historia de un joven que en
un ambiente duro, fabril, poco preparado para la belleza, pelea por
encontrarla".
"No es que sea una película regionalista sino todo lo
contrario, en España cuando haces una película en Euskadi es localista, y si la
haces en Madrid es universal, y no estamos muy de acuerdo con eso",
subrayaron. "Woody Allen hace las películas en Nueva York porque es de Nueva
York, y nosotros las hacemos en Bilbao porque somos de allí, pero no es una
película de Bilbao ni sobre una época determinada", apuntó Telleria.
El
cineasta señaló que es una historia urbana que se puede trasladar a otros
barrios del mundo en Chicago, Detroit, Bombay, y puede que esa sea la clave que
la hace conectar con el público, que salió conmovido de la sala.
Mazo aseguró
que, como directores, quieren hacer "lo mismo que nos gusta ver como
espectadores. Nos gusta reír, llorar y, si se puede, pasar por todo
mejor".
Es una película mimada en la que la estética cuenta, va del
claroscuro del gris de la época a la ilusión de Aitor por pintar a la chica a la
que tiene idealizada; hace al espectador entrar en esa atmósfera decrépita, pero
con una luz de esperanza pese a los acontecimientos dramáticos que vive la
familia.
"Queremos envolver al espectador en una historia amable, divertida,
con toques de humor, para que se vaya enamorando de unos personajes a los que
luego les van pasando cosas duras", agregó Telleria.
Esta cinta, que se
presentó con éxito en el Festival de San Sebastián, ya ha recorrido otros
festivales como el de Murcia, Varsovia, Gales, Nantes y próximamente en
Londres.
Después de Chicago, "La máquina de hacer nubes" viajará al Festival
de Milán, donde está nominada a tres premios en las categorías de mejor actor
revelación, mejor guión y mejor fotografía.