El danés "Noma" se convirtió oficialmente en el mejor restaurante del mundo
desbancando a "El Bulli" de Ferran Adrià al obtener el premio "S.Pellegrino" de
la revista británica "Restaurant", que elige anualmente a los 50
establecimientos más destacados del planeta.
El local de Copenhague, que
promueve una cocina nórdica con productos autóctonos, corona este año la lista
justo por delante del famoso restaurante español, vencedor de las últimas cuatro
ediciones del premio y de una quinta en el 2002, año en que éste se
inauguró.
Pese al destronamiento del Bulli -cuyo dueño, Adrià, fue reconocido
sin embargo con el nuevo premio de "chef de la década"-, la cocina española
sigue figurando con fuerza en la clasificación de la publicación inglesa, con
tres restaurantes en los cinco primeros puestos y cuatro entre los nueve
primeros.
Así, además del local de Roses (noreste de España) -que cerrará sus
puertas el año próximo para convertirse en fundación-, se sitúan en los primeros
lugares "El celler de Can Roca", del también catalán Joan Roca -cuarto, por
detrás del británico "The fat duck"-, y, en quinto lugar, "Mugaritz", del vasco
Andoni Luis Aduriz.
En la novena posición aparece este año el "Arzak" de Juan
Mari Arzak, asiduo, como la mayoría de sus colegas, de la tan reputada como
discutida lista, que deja a otro restaurador vasco, Martín Berasategui, en
trigésimo tercer puesto.
Dos restaurantes latinoamericanos figuran en la
clasificación de este año: el brasileño "D.O.M", que ocupa el puesto 18, y
"Biko", de México, en el 46.
Para el crítico gastronómico español Rafael
Ansón, presidente de uno de los grupos de jueces que elaboran la lista
"S.Pellegrino" de los 50 mejores restaurantes, el descenso del Bulli no afecta
al estatus mundial de la cocina del Estado español.
"España sigue siendo
líder mundial porque entre los nueve primeros, hay cuatro españoles, y entre los
cinco primeros, que es lo más importante, tres. No hay ningún francés, un solo
danés y un inglés", dijo en declaraciones a EFE.
Preguntado por si el segundo
puesto del restaurante español era una decepción, declaró: "En Dinamarca no hay
más que un restaurante y se acabó, pero España es líder del mundo. No tenemos
que estar siempre jugando a si gana o no gana Ferran."
Por su parte, el chef
catalán dijo que está "supercontento" con su segundo lugar. "Para mí es muy
emocionante porque ésta es la última edición del premio en la que participo, ya
que 'El Bulli' no será nunca más un restaurante. Hoy me despido", afirmó.
"Lo
importante es que se mantuviera la hegemonía española. Yo preferiría que esto
pasara a quedar yo primero, que ya lo he sido cinco veces, y tres segundo",
añadió el que es ya oficialmente el mejor chef de los últimos díez
años. "Quedar primero habría sido la guinda, pero yo, sinceramente pensaba,
que no iba a quedar tan bien. Porque es normal, la gente quiere cambios...",
apostilló.
Como Ansón, Adrià subrayó la importancia de que no hubiera ningún
francés entre los cinco primeros -el primer restaurante galo aparece en el
undécimo puesto (Le Chateaubriand)-, lo que supone la "consolidación extrema" de
la cocina española.
Por su parte Arzak, que se confesó "indignado" con la
relegación del restaurante del catalán, y encantado con su noveno puesto, opinó
que la gastronomía española se ha impuesto no con la cocina tradicional, sino
con "la de autor moderna".
"Yo soy vasco. Allí se cocinan chipirones, merluza
en salsa verde, bacalao a la vizcaína, pero no hemos triunfado por eso", señaló,
para añadir que "en España no se ha triunfado por el gazpacho, sino por la
cocina moderna de evolución y de investigación".
"Noma" logró llegar a la
cumbre del ránking del arte culinario al ganar una votación mundial en la que
participaron más de 800 chefs, críticos y expertos del sector agrupados por
regiones.
El premio especial a una brillante carrera, entregado también en la
gala en el histórico Guildhall de Londres, recayó en el austríaco Eckart
Witzigmann, el primer chef germanófono en recibir 3 estrellas Michelin y elegido
en 1994 "chef del siglo" por la guía Gault Millau.
El premio "chef de los
chef", otorgado por elección de los propios cocineros, lo obtuvo el restaurante
"The Fat Duck" del Reino Unido, del británico Heston Blumenthal.