Los votos de la mayoría del PPdeG frustraron una proposición de ley del PSdeG -consensuada con el BNG- que abogaba por mantener la prórroga que impide construir en los 500 metros de costa hasta que no se haya aprobado definitivamente el Plan de Ordenación del Litoral (POL). Por su parte, el PPdeG se mostró partidario de que la moratoria se limitase sólo a la aprobación inicial del plan, prevista para este año, y de la que desconfían tanto socialistas como nacionalistas.
Así las cosas, mañana comienzan los trabajos de la comisión de seguimiento del POL, con la que el PSdeG espera poder "construir un documento comprensible", lejos del "avance escuro, con faltas, erros e discrecionalidade" presentado por la Xunta. En este sentido, la diputada del PSdeG Mar Barcón pidió al grupo popular "lealdade cos espazos públicos, coa costa e coa legalidade urbanística" e instó al Gobierno gallego a que "lidere a protección dos espazos máis febles".
Tanto Barcón como la diputada del BNG Teresa Táboas criticaron el documento inicial del plan y alertaron del peligro que se correrá si se levanta la moratoria el próximo 15 de mayo -fecha en la que finaliza el plazo prorrogado-, ya que se entraría en una situación de inseguridad jurídica. "Que lexislación terán que aplicar entón os concellos?", preguntó Táboas, quien recordó que aplicar un plan que no está definitivamente aprobado no es legal, por lo que se abriría "unha fenda" que permitiría desarrollos urbanísticos desaforados como los previstos en "Barreiros ou Miño".
Del mismo modo, Mar Barcón advirtió del riesgo de que se posibilitasen actuaciones urbanísticas dudosas "baixo unha urxencia inxustificable". La diputada socialista incidió en que "non nos podemos fiar do avance do POL" por sus numerosos "erros" y reclamó mantener la moratoria hasta tener un texto definitivo "cunha ordenación sensata, proteccionista e que permita vivir do litoral pero conservándoo".
"Cando a política se afasta do urbanismo, o único que queda é o mercado", proclamó Barcón en respuesta a unas declaraciones de Feijóo en la que apostaba por "afastar o urbanismo da política". Asimismo, defendió el veto a la construcción en los 500 metros de costa aprobado por el bipartito como "a decisión máis trascendente para impedir que o noso litoral quedara devorado pola especulación construtiva". Entre los recelos de la oposición al plan de la Xunta, la diputada del BNG también mostró su desconfianza respecto al interés del Gobierno de tener su aprobación inicial a finales de año, "cunhas eleccións municipais ás portas".
Desde el grupo popular, el diputado Román Rodríguez aseguró que los trabajos técnicos del plan están "moi avanzados" y se mostró partidario únicamente de que la prohibición de construir en la costa llegue hasta la aprobación inicial del mismo. Además, defendió la vocación de consenso del PP ya que, según recordó, mañana comienzan los trabajos de la comisión parlamentaria, en la que se podrán realizar aportaciones para mejorar la propuesta.
En su intervención, el diputado del PP recordó al PSdeG que la "capacidade de freno" de la moratoria "foi moi pequena" y que, según los datos del Colegio de Arquitectos, el mayor volumen de concesión de licencias para construir en la costa gallega se registró en los años 2006 y 2007, con el bipartito. Al BNG, por su parte, le censuró su supuesta "incoherencia" al defender una cosa en el Parlamento "e outra nos concellos nos que gobernan".