Las ventas de música grabada en España han descendido "un 43 por ciento" durante
los últimos cinco años, cifra que casi duplica la media europea en ese mismo
periodo, según un informe de la IFPI (Federación Internacional de la Industria
Fonográfica). España constituye "uno de los peores mercados del continente
europeo para la industria discográfica desde el 2005", dice el informe
internacional.
El caso español resulta "dramático" porque el estudio revela
que el volumen de negocio del sector alcanza hoy "el 38 por ciento del valor"
que tenía en 2001, a pesar del "notable esfuerzo asumido en solitario por la
industria en promover nuevos modelos de negocio en el terreno digital".
Las
cosas han cambiado tanto que ahora basta con despachar una media de 7.000
ejemplares semanales de un disco, bien físicos o a través de los canales
digitales, para alcanzar el número 1 en ventas, mientras que hace seis años eran
necesarios vender 26.000 unidades para merecer tal honor, añade la IFPI.
Las
consecuencias de esta situación resultan devastadoras para la industria musical,
pero sobre todo para los talentos emergentes. Si a principios del siglo XXI las
compañías contrataban unos diez nuevos grupos al año, ahora han de conformarse
con tres o cuatro fichajes.
Ocho de cada diez integrantes de las listas de
éxitos eran españoles o latinoamericanos en torno al año 2002, pero en estos
momentos "esa proporción ha caído a cinco de cada diez", dice el estudio.
"Es
lamentable observar que la música grabada en español no está protegida al igual
que se hace con otros sectores de la cultura o el deporte", subraya en un
comunicado Antonio Guisasola, presidente de Promusicae.
Francia o Reino Unido
defienden su cultura musical, y eso demuestra que poco a poco "nos están
comiendo el terreno", añade Guisasola.
La caída en las ventas musicales en
España, en parte, se debe a que "el 32 por ciento de los internautas españoles
utilizaron con frecuencia las redes de intercambio de archivos, frente al 15 por
ciento de la media continental", alerta el estudio de la IFPI.
Este hecho
constituye otro claro ejemplo de lucha en desigualdad de condiciones frente a
otros países europeos. "La ley que está en camino ignora por completo las graves
consecuencias que provoca el P2P en España", explica el presidente de
Promusicae.
Más allá del caso español, el sector atravesó en 2009 por otro
ejercicio de números en rojo. La caída de las ventas en todo el mundo fue del
7,2 por ciento respecto a 2008, mientras que el mercado digital creció un 9,2
por ciento, mejora insuficiente para paliar la caída en las ventas de formatos
físicos.
Pese a todo, un total de 14 mercados terminaron el curso con un
balance positivo, entre ellos figuran el Reino Unido, Australia y México.
El
disco más vendido en todo el mundo durante 2009 fue "I dreamed a dream", de
Susan Boyle, que se ha alzado ganador con 8,3 millones de unidades
vendidas.
Los sellos discográficos dieron licencia para comercializar más de
11 millones de canciones a través de más de 400 servicios legales de música en
formato digital, desde las descargas en iTunes o Amazon a la escucha por
"streaming" a través de Spotify o Deezer, un nuevo "modelo de negocio" según la
IFPI.
Por último, el informe dice que el negocio de la música en directo
creció durante 2009 un "4 por ciento", cifra discreta en comparación con la de
los años anteriores.