El director general de Presupuestos de la Xunta, Miguel Corgos, ha asegurado hoy
en el Parlamento gallego que la rebaja en el presupuesto de 206,6 millones de
euros que el Ejecutivo gallego ha tenido que hacer debido al recorte en las
entregas a cuenta acordado por el Gobierno "no afectará a las prestaciones
sociales".
Los representantes de PSdeG y BNG en el debate han coincidido en acusar al
Ejecutivo autonómico de carecer de ideas y de no priorizar los ajustes en el
gasto.
La Xunta se ha visto obligada, al igual que otras comunidades autónomas, a
hacer un ajuste que en su caso es de 206,6 millones de euros en el capítulo de
gastos por el recorte realizado por el Gobierno en las entregas a cuenta a favor
de las autonomías y que estaban previstas en los presupuestos de 2010.
Según Corgos, la Xunta pretende "no engañar", ya que si no hay recursos "hay
que reducir el gasto público", aunque puso la excepción en el gasto social, ya
que, según explicó, la rebaja media de gasto en el conjunto de las Consellerías
es del 2 por ciento, mientras que el caso de Educación es del 0,3 por ciento, en
Sanidad es del 1,5 por ciento, "y sin el gasto farmacéutico sería el 0,2 por
ciento", y en Trabajo y Bienestar es del 1,5 por ciento.
El director general explicó en la comisión de Economía de la Cámara
autonómica que el mayor recorte se produce en los departamentos con mayor
presupuesto, "al igual que ocurre con el recorte anunciado por el ministro de
Fomento", en el caso de España, señaló.
Corgos aseguró que "el rigor, la transparencia y la responsabilidad" son los
principios que han guiado a la Xunta para hacer los recortes, en unas
circunstancias adversas y "frente a la improvisación del Gobierno", por lo que
recomendó a los grupos de la oposición que "rasquen" en las áreas en las que se
hacen ajustes y que no se queden con los títulos de las partidas en los que se
ejecutan.
El portavoz de Economía del BNG en el Parlamento, Fernando Blanco, acusó a la
Xunta de "carecer de ideas y de alternativas" ante la crisis, ya que, a su
juicio, lo fía todo a criticar al Gobierno de Madrid.
Según Blanco, estos recortes hechos ahora por la Xunta "van en contra" de los
planteamientos con los que el propio Ejecutivo gallego aprobó los presupuestos
hace cinco meses, ya que "no mantienen la prestación social, no luchan contra el
paro y no apuestan por la inversión productiva" como pretendían.
El diputado del BNG recordó que en Sanidad se recortan 53,4 millones de
euros, sobre los ya recortados en los presupuestos, así como 12,5 millones en
Turismo, entre otras partidas.
María José Caride (PSdeG) criticó que detrás del "movimiento de unas partidas
para otras o de la retención de crédito no hay ninguna estrategia política", por
lo que se preguntó cómo va a afectar a la evolución del desempleo y al
crecimiento de la comunidad el ajuste.
La portavoz de Economía de los socialistas gallegos en la Cámara autonómica
recordó al director general que cuando la Xunta presentó los presupuestos, en
los que presumía de austeridad, decía que ya no se podía recortar más "y ahora
vuelven a recortar en Sanidad", se lamentó.
Caride afirmó que la Xunta ha aplicado los recortes, sobre todo en inversión
productiva, pero también en las políticas activas de empleo, en Educación y en
Sanidad, "en donde el modelo del PP es que aumenten las listas de espera".
Por su parte, el viceportavoz del PPdeG en el Parlamento, Pedro Puy, recordó
que el recorte "no cayó del cielo", sino que fue "impuesto" por el Gobierno.
Además, en su opinión, el Ejecutivo debería imponer a las comunidades un
"ajuste selectivo" y "no lineal" de modo que las autonomías que no cumpliesen el
pacto de estabilidad pagasen más, "aunque sean del PP", ya que Galicia terminó
2009 con un 1 por ciento de déficit frente al 9,4 por ciento del conjunto de
España.