Como estaba previsto, la proposición de ley del BNG para instar al Gobierno central a reformar la Ley de Bases de Régimen Local --en lo que constituiría el primer paso de cara a la eliminación de las diputaciones-- no prosperó hoy en el pleno de la Cámara gallega.
Votaron en contra tanto PSdeG como PPdeG, aunque con diferentes argumentaciones: los socialistas coinciden en que el debate sobre la existencia de las diputaciones es "imprescindible" pero creen que la proposición de ley del BNG "non chega a fondo do asunto", mientras que el PP recuerda que ya se está preparando una reforma en el Estado y defiende que es el "momento de apostar" por las diputaciones como "rede de protección" para los ayuntamientos pequeños, a los que más afecta la crisis económica.
El portavoz del área institucional del grupo nacionalista y defensor de la propuesta, Alfredo Suárez Canal, incidió en que la eliminación de las diputaciones es una "demanda histórica" y las criticó por "anacrónicas", "inútiles" y "xerme de distribución de recursos absolutamente discrecional e caciquil". Sin embargo, explicó que lo que su grupo proponía hoy no era su supresión sino únicamente "residenciar neste Parlamento" la capacidad de regular el régimen local, reclamando las competencias plenas para Galicia con el objetivo de "aforrar recursos" y lanzar "unha mensaxe á cidadanía de que estamos dispostos a racionalizar o gasto e evitar duplicidades".
"Con pequenos retoques legais, suprimimos as deputacións, repartimos as súas competencias entre organismos que xa existen e os cidadáns nin se enteran. Iso evidencia o carácter inútil que teñen", proclamó Suárez Canal. Asimismo, y ante las críticas que le dirigió el PP por atacar a las diputaciones y cogobernar en ellas, el diputado del BNG defendió que ese reproche sería como impedir a un republicano que formase parte del Congreso español por estar en una monarquía constitucional.
Desde el grupo mayoritario en la Cámara, el diputado popular Antonio Rodríguez Miranda aseguró que la gestión de las diputaciones es "insustituible" en la situación de crisis actual por el papel de apoyo que representan para los ayuntamientos de menor tamaño. Así, defendió que la propuesta del BNG "non ten cabida neste momento nen desde o punto de vista xurídico nen político nen de oportunidade". En el campo jurídico, acusó al Bloque de pretender "a abolición de facto das provincias e das deputacións", en lo que supondría "unha infración pura e simple do disposto na Constitución". "Non caben asaltos aos contidos constitucionais", sentenció.
Desde el punto de vista político, incidió en el argumento de la crisis y, desde el punto de vista de la oportunidad, recalcó que ya está abierto el debate en el Congreso y que lo "coherente" es "participar" en él y, una vez que esté aprobada la norma estatal, proceder a su aplicación gallega. Además, Rodríguez Miranda aprovechó para criticar la última actuación estatal en relación a la deuda municipal: "Pepe Gotera e Otilio, chapuzas a domicilio", proclamó sobre el Gobierno central y sus vacilaciones sobre la capacidad de endeudarse de los ayuntamientos.
Por su parte, la diputada socialista Mar Barcón concordó con la "urxencia" de crear un "novo mapa competencial que economice recursos e evite duplicidades", así como con la necesidad de abordar "a reforma integral do espazo local" y debatir si las diputaciones tienen "acomodo na España das autonomías". Sin embargo, el PSdeG no concuerda con que la proposición de ley del BNG sea "o camiño axeitado", ya que el "escenario natural" para la reforma es el Congreso de los Diputados.
IMPULSAR LA REFORMA DEL ESTATUTO
"É tempo de promover una reforma ampla das institucións locais", señaló Barcón, calificando el debate no sólo de "interesante" sino de "imprescindible". Así, resaltó que su grupo está dispuesto a "abordalo" y abogó por "asumir os cambios desde as competencias propias" a través del impulso a la reforma del Estatuto. La responsable de política municipal del PSdeG indicó que la propuesta nacionalista no era "suficiente" ya que, entre otras cuestiones, "baleira" a las diputaciones de contenido pero no las suprime sino que las deja para que ayuden a la cooperación institucional, lo que no es "eficiente" para racionalizar recursos.
Barcón coincidió con Suárez Canal en criticar el papel desempeñado en ocasiones por las diputaciones provinciales, atacando la "xestión nefasta e chea de nepotismo que se fixo nalgunha delas". Así, y en referencia a los entes de Ourense y Pontevedra, lamentó la existencia de "tristes exemplos" como usar las diputaciones para "alimentar tránsfugas", "promover mocións de censura" o colocar a "30 porteiros para unhas portas".