El BOE publica la modificación del decreto que regula los contenidos máximos de
nicotina, alquitrán y monóxido de carbono de los cigarrillos y el etiquetado de
los productos del tabaco, por lo que a partir de este jueves podrán venderse
cajetillas con fotografías que advierten de los riesgos de su consumo.
Las
viejas cajetillas podrán seguir comercializándose un año más, mientras que para
los demás productos del tabaco se fija un plazo de dos años para adaptar los
cambios establecidos en el nuevo decreto.
Los envases de tabaco llevarán
imágenes con texto que informan visualmente de que el consumo de tabaco provoca,
por ejemplo, cáncer mortal de pulmón, envejecimiento prematuro, cardiopatías y
enfermedades cerebrovasculares.
También explican que dejar de fumar reduce un
50 por ciento el riesgo de enfermedades coronarias e introducen, además,
mensajes de protección de los niños frente al humo del tabaco y de ayuda para
dejar de fumar.
El decreto publicado hoy fija las normas sobre el tamaño, la
forma y el lugar donde deben aparecer estas advertencias, que serán en
castellano, lengua oficial del Estado.