La histórica Editorial Bruguera, que fue cerrada en 1986 y que inició una nueva
andadura en 2006 bajo la dirección de Ana Maria Moix, dejará de publicar en
2011, al no haber conseguido "cuajar" en el mercado literario, según ha
confirmado a Efe el director editorial de Ediciones B, Ricardo Artola.
Artola
ha asegurado que los títulos que ya están contratados van a publicarse hasta
finales de este año, pero ha reconocido que no se iniciarán gestiones para
nuevos libros.
La crisis económica, en su opinión, "no ha ayudado en nada en
la pervivencia del sello, que no ha conseguido cuajar en este
momento".
Asimismo, ha indicado que la poeta y narradora Ana María Moix, tal
como publica el diario "El Mundo", fue despedida a finales de
abril. "Respeto la gran labor de Ana María -ha proseguido Artola-, pero las
circunstancias del mercado no han permitido al sello Bruguera alcanzar un mínimo
de entidad".
Desde el año 2006 hasta la actualidad se han publicado un
centenar de libros como "El faro", de P.D. James, "Lukumi", de Alfredo Conde, y
"El amante extremadamente puntilloso", de Alberto Manguel, aunque los dos
títulos más vendidos y con un mayor impacto han sido los dos volúmenes de
memorias de la editora Esther Tusquets, "Habíamos ganado la guerra", y
"Confesiones de una vieja dama indigna".
Por otra parte, Artola ha querido
desmentir que el V premio Bruguera de Novela fuera declarado desierto hace unos
meses por falta de recursos económicos, de la misma manera que ha negado que
existan "problemas de tesorería" en Ediciones B, del grupo Zeta.
El grupo
Zeta adquirió Bruguera a comienzos de la década de los ochenta, pero no pudo
superar los problemas económicos que arrastraba y, finalmente, fue cerrada en
1986, pasando sus fondos, sobre todo las publicaciones infantiles y los tebeos,
a Ediciones B, a la nueva firma editorial creada por Zeta.
En su nueva etapa,
Moix quiso buscar, según confesaba en febrero de 2006, "el espíritu del narrador
actual, de lo que se está haciendo ahora en España. Me gustaría encontrar
autores que se puedan leer de aquí a 30 años, autores cuya escritura les nazca
desde dentro y que no escriban al dictado de la moda".