Fomentar el uso racional del agua, lograr el saneamiento de rías y ríos gallegos en 2015 y garantizar el abastecimiento a todas las poblaciones de 50 o más habitantes son tres ejes que se contemplan en el proyecto de la Lei de Augas, aprobado por el Consello de la Xunta y que, ahora, será remitido al Parlamento gallego para su tramitación.
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, explicó en rueda de prensa que con esta normativa se aspira a dar cumplimiento a la directiva marco del agua, manejando tres perspectivas: la ambiental, la económica y la social. Lo primero consiste en garantizar el estado ecológico de las aguas gallegas para lo que se invertirán 1.500 millones de euros en las poblaciones con más de 50 habitantes; lo segundo implica ahorrar costes al unificar Augas de Galicia y la Empresa Pública de Obras e Servizos Hidráulicos (EPOSH) -se ahorrará en personal más de 211.000 euros al año- y promover, desde la visión social, un consumo racional de este elemento.
Para garantizar la parte del saneamiento, aquellas estaciones depuradoras de aguas residuales cuya titularidad no sea asumida por el municipio dependerá de forma directa de la Xunta de Galicia. Y se aplicará, en este sentido, un tributo progresivo que sustituye al actual canon del agua. Todo lo que se recaude, irá destinado a acciones de saneamiento y abastecimiento, lo que hace de éste un tributo "finalista", según Feijóo.
En este sentido, el canon será universal y se aplicará a todas las aglomeraciones urbanas. No obstante, las extendidas captaciones propias y las traídas vecinales tendrán una bonificación del 80% del canon, aunque no estarán exentos de su pago. En la actualidad, este concepto sólo se aplicaba a las aglomeraciones urbanas con más de 2000 habitantes equivalentes, de acuerdo con la orden del 4 de octubre de 2000. Según Feijóo, las familias numerosas obtendrán también bonificaciones de hasta el 50% y existe una tarifa social que dejará exentos del canon a ciudadanos que no superen determinado consumo mensual (6 metros cúbicos al mes para familias de hasta tres personas).
"É un proxecto necesario, que está reflexionado e que imos remitir ao Parlamento inmediatamente para intentar consensuar a administración hidráulica galega", aseveró Feijóo, quien incidió en el reto de lograr el saneamiento antes de 2015.