El Gobierno gallego remitió un informe a los ministerios de Medio Ambiente y Fomento en los que asegura que ninguno de los informes vinculados con el trazado del Ave Lubián-Ourense emitidos por la Consellería de Medio Rural obligan a elaborar una "nova declaración de impacto ambiental". "Quero deixar isto claro", indicó el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, tras la reunión del Consello de la Xunta, donde se informó sobre este asunto.
La Xunta, según el dirigente autonómico, "entende que non é necesaria unha nova declaración de impacto ambiental en ningún tramo entre Lubián e Ourense", de ahí que haya solicitado una "colaboración leal" entre las administraciones estatal y gallega. En este sentido, aseguró que da por cumplido el compromiso de la Xunta para garantizar que la conexión del Ave con la Meseta concluya en 2015.
En este sentido, Feijóo explicó que "non queremos que o 2015 se convirta nun novo 2012", fecha en la que desde hace años se había fijado la llegada del Ave a la comunidad. Si con la llegada del nuevo ministro de Fomento, José Blanco, "asumimos o retraso" hasta 2015 contemplado en el Pacto do Obradoiro, "agora non imos admitir incumprimentos", advirtió el presidente autonómico. Así, hizo un llamamiento al Ministerio de Fomento para que "cumpra en 2010 o pacto do Obradoiro como cumpriu no 2009". No obstante, confió en que "cumprirá".
El conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, explicó hoy los pasos dados por su departamento en relación con el Ave entre Lubián y Ourense y aseguró que en el primer año del bipartito se realizó un estudio informativo ambiental sobre el tramo, a partir del cual se decidió modificar parte del trazado.
Después de esta alteración, indica la Xunta, el Ministerio de Medio Ambiente solicitó un nuevo documento informativo a la Xunta, que mejora la perspectiva ambiental en dos de los tres subtramos del proyecto. Sólo en uno de ellos (Vilarino-Cercedelo), indican, existe una afectación distinta en las márgenes del río Támega, declaradas como Lugar de Interés Comunitario.
Un documento informativo de la Dirección Xeral de Conservación da Natureza de este mes -y tras una reunión con varias administraciones implicadas, especifica la Xunta- se concluye que "a decisión de someter a modificación proposta a novo procedemento de avaliación de impacto ambiental pertence ao órgano ambiental, neste caso ao Marm". Así, la Xunta asegura que sólo el Gobierno central puede decidir "se cómpre ou non un novo informe".
Por su parte, la Xunta ha requerido del organismo promotor más información sobre cuestiones técnicas del subtramo Vilarino-Cercedelo (sobre pavimentación, columnas, materiales...) para calificar la afectación, que por ahora "só coñece que é distinta ao primeiro proxecto", según indica el Gobierno gallego en nota de prensa.
La Xunta demanda al Gobierno central que "clarifique os termos ambientais do novo proxecto, e sobre todo que asuma a súa responsabilidade cunha obra fundamental" para el desarrollo de la comunidad. Asegura que "en ningún caso porá trabas a unha obra desta importancia".
EJE ATLÁNTICO
Por otra parte, el Consello de la Xunta autorizó hoy a la Consellería de Medio Rural a firmar un acuerdo por el que declara la prevalencia de la utilidad pública del 'Proxecto construtivo Eixo altántico de alta velocidade no tramo A Vacariza-Rialino (A Coruña)'. Así, el Gobierno gallego ha informado favorablemente sobre el paso por cuatro montes vecinales en mano común, que son el de Isorna (Rianxo) y Cruz de Avelán, Balouta y Fontecova, los tres en Dodro.
La afección en el primer caso tendrá una superficie de 8.157 metros cuadrados, mientras en las restantes será de más de 129.000 metros cuadrados. La Consellería de Medio Rural comunicó en septiembre de 2009 los expedientes a las comunidades de montes vecinales afectadas. La de Cruz de Avelán fue la única que formuló alegaciones y el servicio de montes emitió un informe proponiendo la aceptación de las mismas con fecha del 19 de febrero de 2010, cuando fue emitido un informe favorable a la utilidad pública de este proyecto.