En la víspera de la final del Festival de Eurovisión y tras el primer ensayo
general, crecen en Oslo las expectativas ante una posible victoria para "Algo
pequeñito" de Daniel Diges con las opiniones de la prensa, que lo coloca en
cuarto lugar, y el premio que le entregó la organización de Grecia.
Tras una
aplaudidísima intervención en el ensayo general, un satisfecho Daniel Diges
apareció ante los medios internacionales, cantó "We Are the Champions", de
Queen, y fue condecorado por la organización griega como la mejor canción de la
55 edición de este certamen.
"Me he metido en el año más difícil de
Eurovisión", seguía diciendo Diges pese a los elogios, y se quitó mérito al
reconocer que "en este escenario -el del Telenor Arena de Oslo-" todo suena
bien.
Los acreditados, que expresan sus favoritos, han colocado a España sólo
por detrás de Serbia, Alemania y Grecia, aunque las apuestas del público en
internet siguen colocando "Algo pequeñito" a mitad de la tabla, rozando ya el
top 10 que predijo el veterano comentarista eurovisivo José Luis Uribarri antes
de partir con la delegación Española hacia Oslo.
Y es que España en los
últimos seis años sólo ha superado el vigésimo puesto con la que fue su apuesta
paródica para Eurovisión en 2008, Rodolfo Chikilicuatre, y no se corona como
vencedora del certamen desde 1969, cuando Salomé ganó ex aequo junto con tres
países más con su canción "Vivo cantando".
Este año Daniel Diges, Premio
Nacional de Teatro, apuesta por una aproximación más teatral para conquistar a
los eurofans, a los televotantes y al jurado especializado. "Intento visualizar
mi actuación como un musical de tres minutos", aseguró.
Y, aunque tampoco se
considera eurofan, entre las canciones eurovisivas enviadas desde España señaló
dos como sus favoritas: "Nacida para amar", de Nina, y "Bailar pegados", de
Sergio Dalma, del que confesó tener todos sus discos.
Diges, que no duda en
arrancarse y cantar ante quien haga falta, entonó unos compases de "Waterloo",
de ABBA, canción que señaló como su favorita de todos los tiempos, y volvió a
celebrar los 450 ejemplares vendidos por su disco de debut.
"Con la crisis el
mundo discográfico está fatal, así que estoy supercontento", reconoció, y siguió
reivindicando el poder de una voz en vivo, ya que su presencia entre los
favoritos crece cada vez que ensaya ante los eurofans y la prensa
especializada. "La televisión está muy bien porque queda todo grabado, pero
donde esté el directo que se quite todo lo demás", concluyó.