Los Príncipes de Asturias destinarán los 140.000 euros que les corresponden de
la herencia del empresario menorquín Juan Ignacio Balada a la Fundación para
Personas Discapacitadas de Menorca y la parte destinada a los ocho nietos de los
Reyes será administrada por sus padres hasta la mayoría de edad.
Cada uno de
los 10 herederos percibirá una cantidad neta próxima a los 70.000 euros tras
abonar el impuesto de sucesiones de la Comunidad Autónoma de Baleares que
corresponde al total neto de 9,83 millones -restados gastos y deudas- en que ha
sido tasada la fortuna de Balada, quien dispuso en su testamento que, si los
herederos renunciaban a la herencia, ésta pasaría al Estado de
Israel.
Respecto al deseo del empresario de que el 50 por ciento de su
herencia se dedicase a crear una fundación que abordara asuntos de interés
general, fuentes de la Casa del Rey han explicado que Don Felipe y Doña Letizia
la dedicarán a formación de la juventud, promoción de proyectos sociales y
fomento de la cultura y la constituirán con un patrimonio inicial cercano a
cuatro millones.