José Luis Mosquera, ex concejal de Cultura de Gondomar, reconoció haber
recibido dinero en su etapa como miembro del gobierno municipal del PP a cambio
de prometer apoyos a proyectos urbanísticos en la población y financiar una
candidatura independiente en el consistorio y la campaña del PP en Uruguay.
En la primera jornada del juicio por un presunto delito de cohecho en el
Concello de Gondomar, el ex concejal manifestó que no actuaba a título personal
e implicó al que era su compañero en la corporación y responsable del área de
Urbanismo, Alejandro Gómez, de formar parte de la trama.
Mosquera señaló que el dinero que habían recibido a cambio de apoyar los
proyectos urbanísticos había sido de 180.000 euros en cada caso, discrepando así
de la acusación del fiscal, que señala que los implicados habían solicitado
cerca de un millón de euros.
El juicio, que comenzó hoy en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial,
en Vigo, implica también a la novia de José Luis Mosquera, Belén Fernández; al
ex concejal Alejandro Gómez y al arquitecto vigués Borja Ramilo. El fiscal acusa a estas cuatro personas de haber pedido 960.000 euros para
apoyar tres proyectos urbanísticos en la localidad pontevedresa.
La defensa del arquitecto Borja Ramilo admite también los hechos, si bien
coincide con la de Mosquera al reducir la cantidad que según el fiscal habrían
recibido por los tres casos.
Por el contrario, el abogado del ex concejal de Urbanismo defiende la
inocencia de Alejandro Gómez alegando que no existen pruebas contra él y la
defensa de Belén Pérez, la novia del edil que hoy declaró, mantiene que no está
implicada en la trama, sino que únicamente recogió un sobre conteniendo un
dinero del que desconocía su procedencia y destino.
La vista está previsto que se prolongue hasta el próximo viernes, y los
cuatro acusados podrían tener que hacer frente a multas que superan los cuatro
millones y medio de euros, además de verse afectados por suspensión para ocupar
cargos o empleos públicos.
Este escándalo urbanístico en el municipio de Gondomar saltó a la opinión
pública después de que efectivos de la Guardia Civil detuviesen, en febrero de
2007, al ex concejal de Cultura y a su pareja, después de recibir en una
cafetería de Vigo un paquete con 60.000 euros, supuestamente a cambio de incluir
en el Plan General el permiso de construcción en una finca.