El diestro Julio Aparicio ha abandonado la UCI del hospital 12 de Octubre de
Madrid y ha sido trasladado a una planta de hospitalización convencional, según
señala el último parte médico firmado por la dirección médica del
centro.
Aparicio "evoluciona favorablemente, se encuentra estable,
consciente, en ventilación espontánea y se le ha retirado la cánula de
traqueostomía", agrega la nota.
El torero sufrió una grave cornada el pasado
día 21 en Las Ventas cuando perdió pie durante la faena de muleta al primer toro
de la tarde. El astado fue a por él cuando estaba en el suelo y le metió el
pitón a la altura del cuello y lo sacó por la boca.
Dos semanas después y
tras una recaída que le llevó de nuevo a la UCI, que ya había abandonado, el
estado del diestro ha mejorado lo suficiente para permitirle ser trasladado a
planta.
Aparicio, de 40 años, ya ha comenzado a comer alimento sólido e
incluso a hablar, aunque aún con muchas dificultades, señalaron a EFE allegados
al torero. Relataron que ayer por la noche le dieron un yogur para ver cómo
asimilaba los alientos sólidos y que ya ha comenzado a pronunciar "palabras
sueltas", aunque "los familiares no le dejan".
Todo son buenas noticias sobre
el estado de salud del torero, que permanece estable y consciente, e incluso
inquieto sobre el transcurso de las ferias de San Isidro y Aniversario de Las
Ventas, sobre las que no para de preguntar a compañeros y miembros de su
cuadrilla que pueden visitarle.
La manera de comunicarse con los suyos y los
doctores es a través de una libreta, en la cual no deja de apuntar y preguntar
sobre su estado de salud, cómo se encuentran los suyos y otras inquietudes
personales.
El doctor Montalvo, que lleva el seguimiento de Aparicio, aún se
mantiene cauto sobre los plazos de recuperación del torero, sin precisar cuándo
podrá abandonar la UCI para pasar de nuevo a una habitación de planta y mucho
menos cuándo podrá recibir el alta definitiva.
Lo único que se prevé es que
la recuperación de Aparicio sea larga y lenta. "Lo primero y más importante es
el reposo, y rezar para que no vuelvan a aparecer complicaciones y todo vaya ya
rodado. Pensamos que lo gordo ya ha pasado, y eso es lo que más no importa
ahora", agregaron las fuentes.
Su familia no se separa ni un segundo de él, a
pesar de la brevedad de las visitas, 20 minutos por la mañana y otros tantos por
la tarde-noche, así como su mozo de espadas, Francisco José García "El Niño de
las Ventas" está prácticamente las veinticuatro horas en el hospital.
Su
ayuda de mozo de espadas, miembros de su cuadrilla, amigos, compañeros,
periodistas y profesionales hacen guardia asimismo a las afueras del
hospital.