La práctica totalidad de los ayuntamientos gallegos atraviesan una complicada situación financiera, fruto de la caída en la recaudación y de la falta de recursos. Pero muy pocos concellos se atreven a elevar el Impuesto de Bienes Inmuebles (Ibi), la joya de la corona de la recaudación fiscal local. Sea por miedo a la reacción vecinal o por no querer ahogar aún más las economías domésticas, lo cierto es que los municipios tienen margen para aumentar los ingresos por este concepto y apenas lo hacen.
Los datos del Ministerio de Economía y Hacienda confirman que, en el presente año, únicamente 10 de los 315 concellos gallegos han optado por elevar el tipo de gravamen que se aplica en el recibo de la contribución. El resto de los municipios lo mantiene inalterable respecto a 2009, e incluso hay varios ayuntamientos que han decidido reducir el porcentaje de cobro para dar un respiro a sus vecinos.
En la práctica, todos los gallegos con propiedades inmobiliarias pagarán un poco más que el año anterior. Esto se debe a la actualización anual de los valores catastrales aprobada por el Gobierno central, que este año será del 1%. Pero la subida será mayor en los municipios que han decidido elevar el porcentaje de cobro que se aplica a la base liquidable. La ley permite a los ayuntamientos situarlo entre un 0,4 y un 1,3%. Y algunos lo han incrementado, lo que repercutirá en más dinero para las maltrechas arcas locales.
Según los datos del Hacienda, cuatro de los diez concellos que subirán este año la contribución pertenecen a la provincia de Lugo. Los otros están en A Coruña (2), Ourense (3) y Pontevedra, donde sólo un municipio ha optado por esta medida.
El ayuntamiento que ha aplicado una mayor subida es el lucense de A Pobra do Brollón, cuyo tipo de gravamen urbano se dispara del 0,55 al 0,75%. ¿Cómo se traduce esta subida del 0,2%? Como ejemplo, en un inmueble con una base imponible de 30.000 euros, el contribuyente pasará de pagar 165 euros a 225.
Otros ocho concellos gallegos han aprobado para este año subidas en el tipo que se aplica a los inmuebles urbanos. Son A Fonsagrada (0,1%), As Somozas (0,07%), O Barco de Valdeorras (0,06%), Cambados (0,04%), Ribadeo (0,03%), Monterroso (0,02%), Xinzo (0,01%) y Brión, que también ha elevado una centésima el tipo de gravamen y lo eleva desde el 0,40% al 0,41%.
En esta lista hay que incluir también el ayuntamiento ourensano de Esgos, que mantiene inalterable el Ibi urbano pero sí ha subido el gravamen de los inmuebles rústicos. Esto último lo han hecho igualmente As Somozas, Xinzo, A Fonsagrada, Monterroso, Ribadeo y A Pobra do Brollón.
REDUCCIONES
Aunque el recibo de la contribución se incrementa año tras año por las revalorizaciones que marca Hacienda o por las subidas de los tipos que aprueban los concellos, lo cierto es que la legislación fiscal española también establece bonificaciones y reducciones en determinados casos.
Así, las viviendas de protección oficial pagan la mitad del impuesto en los tres primeros años, un plazo ampliable si así lo decide el concello. Las familias numerosas también reciben una bonificación en un centenar de municipios.