El Gobierno gallego modificará la filosofía de los presupuestos de los próximos años, hasta 2014 y con horizonte 2020, con el objetivo de cambiar el modelo económico y social de la comunidad y lograr la "segunda modernización" de Galicia. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y la conselleira de Hacienda, Marta Fernández Currás, presentaron ante políticos, agentes sociales y empresarios el plan estratégico de la economía gallega que pretende invertir 46.664 millones de euros hasta el año 2014.
Con este plan, la Xunta pretende converger con la media de la UE a 27 en el año 2020, con inversiones centradas en la dinamización económica y de empleo, en la economía del conocimiento y en la sostenibilidad del medio ambiente, así como en el equilibrio territorial. Para lograr este objetivo de convergencia, la conselleira de Hacienda cifró el crecimiento de la economía gallega en el 1,5 por ciento a partir de 2012.
El plan combina medidas y políticas a corto plazo, para paliar la crisis, con una estrategia a medio y largo plazo, a través de un estudio en el que se han identificado las debilidades, las amenazas, las fortalezas y las oportunidades que presenta la economía gallega, según apuntó Fernández Currás.
Núñez Feijóo explicó que el Gobierno gallego introducirá la "lógica de los resultados", en la gestión del dinero público, en lugar de la "lógica de los recursos", ya que, en su opinión, en esta materia "el fin justifica los medios". Por este motivo se ha realizado una revisión "exhaustiva" de los más de cien programas de gasto que establecen los presupuestos.
Para Núñez Feijóo, los dos conceptos que definen todo el plan son la "planificación", en contraposición con las medidas improvisadas, y la "humanización", ya que el centro de todas las políticas son los ciudadanos, según dijo.
La conselleira señaló que el plan pretende lograr la cohesión económica, social y territorial de Galicia en el año 2020, introduciendo una nueva gestión pública.
En esta nueva gestión de los recursos públicos, la Xunta aportará, entre otros factores, servicios públicos eficientes, la estrategia territorial y el apoyo financiero a las distintas iniciativas empresariales, así como su liderazgo para buscar socios y orientar los proyectos futuros de Galicia.
Entre los objetivos del plan están convertir a Galicia en una "ciudad única" en 2020, de modo que todos los gallegos, independientemente de donde vivan, puedan optar a los mismos servicios y disfruten de las mismas oportunidades.
A la hora de diseñar el plan, la Xunta evaluó también los "retos" a los que se enfrenta la comunidad en el medio plazo, entre los que Fernández Currás citó el "demográfico", ya que Galicia necesita ganar población.
Otros objetivos del plan pasan por lograr que el empleo entre las personas de 20 y 65 años se sitúe en el 65 por ciento en 2014 y en el 75 por ciento en 2020, frente al 63 por ciento actual, o pasar en inversión en I+D+i del 1 por ciento actual al 1,5 en 2014 y al 3 por ciento en 2020.
También prevé el Ejecutivo gallego que el fracaso escolar descienda al 10 por ciento en 2020, frente al 26 por ciento actual, o que la electricidad procedente de fuentes de energía renovables pase del 61 por ciento actual al 100 por cien en 2020.
Para garantizar el cumplimiento de los 16 objetivos, las 600 actuaciones y los 600 indicadores de que consta el plan, el Gobierno gallego prevé establecer mecanismos de "seguimiento y control".
El documento será presentado en las mesas del diálogo social, para incorporar aportaciones que mejoren la propuesta inicial y posteriormente en el Parlamento, ya que, según apuntó Núñez Feijóo, se trata de un "plan de todos" y por eso trasciende la acción de un gobierno determinado.