La huelga de funcionarios y del personal laboral de la Administración Pública
que se celebra en protesta por la reducción salarial de este colectivo está
teniendo un seguimiento masivo según las organizaciones sindicales convocantes,
aunque el Gobierno calcula una participación mínima del paro (11,85%).
En cualquier
caso, tanto los sindicatos como el Ejecutivo admitieron que el paro no está
afectando al funcionamiento de la Administración ni de los principales servicios
públicos como la Sanidad o la Educación.
Los sindicatos, por otro lado,
advirtieron de que el paro de hoy no es ni un experimento ni un ensayo de una
eventual huelga general que se pueda convocar más adelante, sino que obedece a
una protesta concreta, la del recorte salarial del funcionariado.
Las
organizaciones sindicales convocantes de la huelga, UGT, CCOO y CSI-CSIF,
cifraron este mediodía la participación en el 75,3%, cifra que contrasta con la
calculada por el Gobierno -aunque sólo para la Administración General del
Estado- hasta las 13.00 horas, que era del 11%.
Por comunidades autónomas,
Asturias y Galicia están siendo las que más seguimiento registran según los
sindicatos, con una participación del 81% y del 80%, respectivamente, y es el
País Vasco donde menos se ha secundado el paro (40%).
Los sindicatos
consideraron esta mañana que los servicios mínimos marcados por las distintas
administraciones están siendo excesivos, con una "ingeniería" que se "ha
superado a sí misma", en palabras del líder de CCOO, Ignacio Fernández
Toxo.
Por el contrario, la secretaria de Estado para la Función Pública, Consuelo Rumí, dijoque el seguimiento medio de la huelga en la Administración General del Estado (AGE) ha sido del 11,85%, sin incluir a los empleados públicos que están realizando servicios mínimos.
En su tercera rueda de prensa para informar de los datos de participación, Rumí aseguró que "dentro del respeto que al Gobierno le merecen las organizaciones sindicales convocantes" se puede decir que la huelga "ha tenido un alcance limitado".
Asimismo, insistió en que la jornada de paro convocada por CCOO, UGT y CSI-CSIF se ha caracterizado por la tranquilidad y por la ausencia de incidentes significativos por parte de "quienes han ejercido su derecho a la huelga de forma pacifica y responsable".
En Barcelona se produjo el incidente más
destacado de la mañana, cuando un grupo de huelguistas cortaron la avenida
Diagonal de Barcelona con la quema de varios neumáticos frente al Palacio de
Pedralbes, lo que provocó importantes retenciones en el tráfico, aunque más
tarde fueron retirados por los servicios de limpieza para dejar el paso libre a
los vehículos.
A la espera de la manifestación central que se celebra esta
tarde, en Madrid hubo una concentración por la mañana a las puertas del
Ministerio de Economía que contó con la asistencia de los dirigentes de las
secciones de la función pública de UGT y CCOO y los responsables del otro
sindicato convocante, CSI-CSIF.
En esta concentración, el secretario de la
Federación de Servicios Públicos de UGT -organización mayoritaria en la función
pública-, Julio Lacuerda, advirtió de que los sindicatos "no pararán" hasta que
se restituya el salario de los empleados públicos, "sea cual sea el Gobierno que
gobierne".
Por su parte, el secretario general de la Federación de Servicios
para la Ciudadanía de CCOO, Enrique Fossoul, apuntó que "recortar los salarios a
los más débiles no es la solución para salir de la crisis porque mermará la
capacidad del consumo", y recordó que otros países europeos han optado por la
fiscalidad para reducir el déficit.
También el presidente de la Central
Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-CSIF), Domingo Fernández,
consideró que se deberían haber recortado otras partidas, y denunció así que las
administraciones públicas autonómicas y locales han vivido "en el despilfarro"
en los últimos años.