El conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, hizo una llamada al pacto y al consenso en torno a las directrices de ordenación del territorio, dado que éstas reflejan también el trabajo de la anterior Xunta. Así, aseguró en su comparecencia en el pleno del Parlamento que el texto que será aprobado de forma provisional este mes es una adaptación del último documento que dejó el Partido Popular en legislaturas anteriores y el trabajo del bipartito.
Hernández explicó el cronograma con el que trabaja la consellería y aseguró que mientras se prevé la aprobación inicial este mes, a patir de ahí se someterá a la participación pública para iniciar su tramitación parlamentaria a finales de año. Respecto a las directrices, explicó que establecen un sistema de asentamientos graduados que cubren el territorio gallego y mantiene la misma estructura que los anteriores documentos aprobados en Galicia.
Hay cuatro niveles, que son regiones y áreas urbanas (alrededor de las ciudades); un sistema urbano intermedio (núcleos de entre 7.000 y 20.000 habitantes); nodos para el equilibrio del territorio, para fijar población, dotar servicios e impulsar actividades; y núcleos principales municipales, que permiten articular el espacio municipal.
Según Hernández, la denominación de áreas urbanas es un concepto que desvincula la planificación del territorio supramunicipal "dos avatares politicos" y de la "falta de consenso" en estos entornos. Añade que el modelo territorial que se planea es para toda Galicia, contra el del documento anterior, que aseguró que estaba "moi centrado no ámbito urbano". Éste es más completo, según el conselleiro, e incluye capítulos que estaban poco desarrollados, como el del medio rural. También profundiza "nos aspectos paisaxísticos".
Frente a estas tesis, los grupos de la oposición sospechan del Gobierno popular y de su afán de facilitar la especulación urbanística. Al respecto, la socialista Mar Barcón pidió "lealdade" y "responsabilidade" a la Xunta para alcanzar un consenso en relación a las estrategias básicas de ordenación del territorio. Llamó a un pacto global y exige "lealdade cos partidos, coas institucións e coa cidadanía".
Al conselleiro le recriminó la "incompatibilidade" de sus competencias sobre Medio Ambiente con la construcción de la planta de Touriñán y criticó que la Xunta no haya remitido las directrices a la Cámara autonómica. "Vimos a un debate a cegas", recriminó.
La nacionalista Teresa Táboas criticó la "pouca concreción" de la comparecencia del conselleiro y reprochó que éste "continúe chamando ao consenso" cuando asegura que "en comisión" existen actitudes que a su entender no invitan al "consenso". Táboas asegura que el actual Gobierno "non ten un modelo territorial claro" y recriminó que si las directrices se iban a aprobar en seis meses (según dijo Feijóoh ace un año), "agora din que a finais de ano".