El primer ministro británico, David Cameron, dará este miércoles una fiesta en
Downing Street, su residencia oficial, a la comunidad "gay" del Reino
Unido. Aunque se trata de una novedad para el Partido Conservador, Cameron no
hace sino continuar una tradición iniciada por su predecesor al frente del
Gobierno, el laborista Gordon Brown.
Según el diario "The Independent", se
espera que el político tory exponga la estrategia de su gobierno a favor de la
igualdad para la minoría homosexual.
Fuentes de Downing Street citadas por el
periódico indican que Cameron dará su apoyo a las medidas destinadas a combatir
el hostigamiento de los homosexuales en las escuelas británicas.
Asimismo
garantizará el estatuto de refugiados a las personas que sufran persecución por
su orientación sexual y se comprometerá a borrar cualquier condena histórica por
actos homosexuales consentidos entre adultos de la época en que la
homosexualidad era aún ilegal en este país.
Sin embargo, señala el periódico,
el político conservador no se comprometerá a modificar la legislación para
permitir el matrimonio de homosexuales en ceremonias civiles o la donación de
sangre por personas con esa orientación sexual.
Se trata, sin embargo, de dos
importantes reivindicaciones de la comunidad homosexual del Reino Unido, según
la cual la prohibición del matrimonio y de donar sangre impiden su equiparación
con los heterosexuales.
Desde que llegó al liderazgo conservador, Cameron ha
encabezado una liberalización radical de las actitudes de los "tories" hacia los
homosexuales.
Sus aliados de gobierno liberaldemócratas van, sin embargo, más
lejos que los "tories", y así durante la campaña electoral su líder, Nick Clegg,
se declaró partidario de que se permita a los homosexuales tanto el matrimonio
civil como la donación de sangre, pero no parece que haya convencido a Cameron
de esas propuestas.