Facua ha presentado ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional una denuncia
contra Google para que se investigue si la multinacional ha incurrido en una
infracción del Código Penal al espiar a los usuarios de redes wi-fi durante la
toma de datos de su servicio 'Street View'.
El artículo 197 del código señala
como autor de un delito contra la intimidad al que "para descubrir los secretos
o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de papeles,
cartas, mensajes de correo electrónico u otros documentos o efectos personales o
intercepte telecomunicaciones o use artificios técnicos de escucha, transmisión,
grabación o reproducción".
Para los infractores de este artículo, el Código
Penal español establece una pena de uno a cuatro años de cárcel y doce a 24
meses de multa. Según ha explicado en rueda de prensa el portavoz de
Facua, Rubén Sánchez, aunque la Agencia Española de Protección de Datos ya abrió
en mayo pasado una investigación para determinar si Google vulneró la protección
de datos y los derechos de los ciudadanos, ha advertido de que la máxima sanción
que podría aplicar este organismo a la compañía sería una multa de 600.000
euros.
"Algo ridículo para una multinacional que factura miles de millones",
ha reseñado, y ha considerado que este tipo de sanciones para empresas del
tamaño de Google no impiden que siga incurriendo en este tipo de
prácticas.
Asímismo, ha señalado que con los datos captados por el buscador
de internet a través de su flota de coches de 'Street View' la multinacional
podría llegar a identificar una determinada red, el nombre del usuario de la
misma y su dirección, y tener acceso a su histórico de navegación.
"Unos
datos muy interesantes a nivel comercial", ha manifestado el portavoz de FACUA,
que ha indicado que la denuncia ante la Fiscalía es sólo "una primera fase" para
que se investigue esa supuesta infracción del Código Penal, y ha dejado abierta
la posibilidad de que la organización se persone en la causa contra el gigante
de internet si se da el caso.
La compañía ya reconoció en su blog corporativo
que la flota de automóviles que usa para tomar fotos de las calles de todo el
mundo para elaborar su servicio de mapas 'Street Views' había recogido
información de redes inalámbricas de usuarios durante varios años, algo que el
buscador de internet achacó a un "error".
Los datos captados serían el SSID,
un nombre incluido en todos los paquetes de una red inalámbrica para
identificarlos como parte de ella y que en ocasiones coincide con el nombre de
real del usuario, y las direcciones MAC, que son los números de identificación
de la dirección fija de los dispositivos "router".
Aunque Sánchez ha
reconocido que el porcentaje de usuarios con redes Wi-Fi abiertas es
minoritario, ha apuntado que Google podría disponer de datos de millones de
personas en todo el mundo, teniendo en cuenta que el servicio 'Street View' está
operativo en cerca de una treintena de países.
El mes pasado, Austria y
Grecia prohibieron de forma cautelar la circulación de los automóviles de
'Street View' por violar la privacidad, mientras que la Autoridad Garante de la
Privacidad de Italia ha abierto una investigación sobre el servicio "Street
View".
En España, hace dos días la Asociación para la Prevención y Estudio de
Delitos, Abusos y Negligencias en Informática y Comunicaciones Avanzadas
(Apedanica) también denunció a Google por estos motivos ante un juzgado de
Madrid.