La junta de portavoces del Ayuntamiento lucense de Ribadeo ha acordado
solicitar la declaración de zona catastrófica o una figura similar, como
consecuencia de los daños sufridos la pasada semana por el temporal de
lluvias.
Así lo avanzó a los medios el alcalde de este municipio, el nacionalista
Fernando Suárez, quien apuntó que una vez revisadas las fotografías e informes
realizados por los técnicos sobre los daños del temporal, también decidió
dirigirse tanto al Gobierno del Estado como de la Xunta para que se elabore "un
plan de reconstrucción de todas las infraestructuras que resultaron
dañadas".
Aunque en la jornada de ayer este regidor cuantificó inicialmente los daños
en 650.000 euros, hoy aseveró que esta cifra ya subió al quedar al descubierto
"nuevos desperfectos", si bien no realizó una nueva cuantificación.
Lo que sí afirmó es que es necesario que se elabore un plan integral de
recuperación en el que deben implicarse la Xunta, la Diputación y el Ministerio
de Fomento.
La junta de portavoces también decidió pedir a Fomento que revise las
conexiones de los pasos inferiores de pluviales en la autovía A-8, que durante
este temporal convirtieron algunos espacios en "una auténtica zona cero".
También se mostró a favor de solicitar una declaración de zona catastrófica
para Ribadeo o "alguna de las figuras que en derecho mejor se pueda acomodar
para esta situación".
"Entendemos que la situación es más grave de lo que se puede pensar a primera
vista, ya que ahora en muchos caminos, cuando se sequen del todo, aparecerán
roturas y baches", razonó el alcalde, quien entendió que ésta es una situación
que se puede extrapolar al resto de municipios de A Mariña lucense.
El alcalde expresó el deseo de que todas las visitas de cargos públicos que
han recibido en estos días "tengan una correspondencia económica, que no sea
sólo para hacerse la foto", si bien precisó que "nada malo" debe decir hasta la
fecha de ninguna de las administraciones supramunicipales.