La Confederación Europea de Constructores (EBC), que representa a 2 millones de
pymes de la UE, cree que los recortes en infraestructuras planteados en España
por el Ministerio de Fomento van a suponer la desaparición del 50 por ciento de
las pequeñas y medianas empresas de este sector.
Así lo expresó en
Valladolid el vicepresidente de la EBC y delegado en España, José Antonio Calvo,
quien participó en el XXI Congreso Anual de esta organización junto con el
presidente, el italiano Andrea Marconi. Marconi alertó del problema que
supone que "muchos trabajadores desempleados" desempeñen ahora su actividad "en
la economía sumergida".
Calvo se quejó de que los recortes se realicen por
parte del Gobierno en inversiones productivas como las infraestructuras, en
lugar de en "gasto superfluo". Esta situación tiene como resultado que las
empresas que antes no se interesaban por obras de unos 200.000 euros de
presupuesto ahora sí lo hacen y se encuentran con unas "50 ó 60 empresas más"
que aspiran a ejecutarla, con lo que el precio se abarata para los promotores en
un "40 ó 50 por ciento", según Calvo.
La segunda consecuencia de esta
situación es que "al faltar obras aparece el trabajo en la clandestinidad,
parados que hacen obras y que ejercen una competencia desleal a pymes que pagan
sus impuestos", aseguró el representante de la patronal.
Agregó que el primer
Plan E -de inversión local- "sirvió para amortiguar un poco el golpe" de la
crisis sobre estas empresas, pero el segundo "no ha servido para nada", porque
"lo que se necesita ahora son inversiones" y que el sector se
redimensione.
Calvo reconoció que con el sector inmobiliario parado "queda el
de rehabilitación", pero "hay que ser sensatos" para concluir que "sobran la
mitad de las empresas", a las que animó a "fusionarse para hacerse con otros
mercados" porque "Europa está abierta y Marruecos está ahí".
Marconi, que
compartió esta visión, dijo que la crisis ha derivado en situaciones
contradictorias en Europa, como que, ante un despido, algunos trabajadores en
desempleo se decidan por crear su propia empresa, por lo que el número de
empresarios aumenta y otros "muchos optan por la economía sumergida".
El
dirigente advirtió también del riesgo que corren las administraciones públicas
al abaratar el presupuesto de las infraestructuras, ya que habrá trabajos "que
no se terminen" por la falta de viabilidad de la propia empresa
contratista.
Para ambos, el problema principal es el de la financiación, ya
que si las empresas no disponen de crédito para iniciar las obras y los propios
compradores potenciales no tienen posibilidad de acceder a hipotecas, el mercado
se bloquea.
Mateos lamentó que aunque "hay petición de viviendas" el mercado
inmobiliario en España no se reactivará "hasta que los bancos saquen todas las
viviendas que son de su propiedad", y hasta que no se rechacen operaciones de
construcción en las que el 50 por ciento de los pisos de la promoción están
vendidos.