Grupo popular y socialista se pusieron de acuerdo al secundar un proyecto de ley que modifica los presupuestos de la comunidad para 2010 y con ello recorta el salario de los funcionarios. El BNG votó en contra. La normativa fue tramitada por la fórmula de lectura única y, pese a la aprobación, la conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, fue crítica con esta medida.
En este sentido, manifestó que el Gobierno gallego aplicó esta medida estatal intentando minimizar el impacto sobre los empleados públicos, por lo que si bien se redujo en el 5% fijado la masa salarial, en el denominado complemento específico la bajada fue del 4%.
Currás aseguró que esta reducción es "algo próximo a un imposto sobre o salario" y reprochó al Ejecutivo estatal que no hubiese consultado a las comunidades este asunto. "Non estamos pagando a crise, senón a mala xestión da crise", enfatizó, al tiempo que destacó el "esforzo encomiable" que asegura que realizará la Xunta, al "modificar as nóminas de 93.000" empleados públicos.
Los nacionalistas fueron los únicos que votaron en contra de esta reducción salarial y el diputado Alfredo Suárez Canal reprochó que ésta fue la "primeira medida concreta que ten algo que ver coa crise" que fue propuesta por la Xunta y que votó el Parlamento gallego, "máis alá dos orzamentos de 2010".
Fue crítico con el hecho de que ésta medida se haya aprobado por la vía de la lectura única y criticó que el actual Gobierno busque culpas más allá de la comunidad, pues "negan que a crise sexa mundial e de modelo", y señaló al sistema "neoliberal" como culpable de la situación.
Asimismo, sugirió al diputado del grupo popular Pedro Puy que "non frivolice levando ao absurdo" la argumentación de los nacionalistas, después de que éste hubiese dicho que el BNG "aproveita isto para ir contra todo o mundo, fan bo o dereito de que quen nos meteu na crise non nos sacará dela".
Desde las filas socialistas, la diputada María José Caride aseguró que su partido apoyó el proyecto de ley por "responsabilidade política" y sugirió que el ahorro que supondrá el recorte salarial en las cuentas autonómicas vaya destinado a la construcción de los hospitales de Vigo y Pontevedra. "Non aproveiten isto para privatizar a sanidade, usen o financiamento privado para otras obras e non para algo tan sensible", apuntó.
Además, la parlamentaria acusó a la Xunta de no tener "estratexia" y e hizo un llamamiento a la "responsabilidade" de Alberto Núñez Feijóo. "Vostedes están aquí gobernando, a responsabilidade de goberno deste país, hoxe, é súa", indicó, al tiempo que recriminó que el actual Ejecutivo gallego culpe de la crisis al "anterior" bipartito y a "Zapatero".
Por su parte, el diputado del grupo popular Pedro Puy aseguró que el recorte salarial aprobado hoy es la "demostración do fracaso do Goberno socialista" tanto en cómo ataja la crisis "a curto prazo" como en la "construción do Estado de Benestar".