La Fiscalía pedirá tres años de cárcel y una inhabilitación especial de cinco años para ejercer su profesión para el maquinista que conducía el tren que en 2007 arrolló a un coche con tres personas en un paso a nivel de Valga (Pontevedra), provocando la muerte de sus tres ocupantes.
Según el escrito de acusación, el fiscal considera que el maquinista es culpable de tres delitos de homicidio por imprudencia profesional grave. La indemnización para los familiares de las víctimas podría ascender a un total de 642.800 euros. El juicio se iniciará mañana.
Tres personas fallecieron en abril de 2007 en un accidente de circulación al ser arrollado el vehículo en el que viajaban, un Renault Laguna, por un tren cuando trataban de cruzar un paso a nivel en la localidad pontevedresa de Valga. Las víctimas eran padre e hijo, Jesús Martínez Senín, de 53 años de edad, y Roberto Martínez Ríos, de 28 años; además de un tercer ocupante y propietario del coche, José García Bejo, de 48 años. Los tres fallecidos, dos de ellos casados y con hijos menores de edad en el momento del suceso, eran vecinos de la localidad pontevedresa, trabajaban en la construcción y se dirigían a comer en el descanso del mediodía cuando sucedió el accidente.
Tanto el maquinista como Renfe defendieron desde un primer momento que las barreras estaban bajadas en el momento en el que el tren atravesó el paso a nivel. Sin embargo, el fiscal sostiene que el acusado aunque "redujo inicialmente la velocidad" continúo su marcha "sin atender al estado de la señalización vertical y desconectando la indicación que recibía de la baliza".
De este modo, no se puso en marcha el sistema automático de frenado y el tren siguió el paso hacia el paso a nivel, donde "por haberse elevado las barretas habían comenzado a pasar varios vehículos", según sostiene la Fiscalía; que también indica que el conductor "aunque trató en el último momento de efectuar una frenada de emergencia, no pudo evitar arrollar al automóvil".
Tras el estudio de las cajas negras del tren y de la caseta del paso a nivel de campaña se conoció que el pedal que activa el mecanismo para cerrar la barrera, más o menos un kilómetro antes del paso a nivel, no funcionó cuando pasó el convoy.
Además de las cajas negras, las pruebas periciales reflejaron que las barreras se iban a cerrar con posterioridad al impacto. Los vecinos ya habían denunciado varios días antes del suceso que una tormenta había inutilizado este mecanismo.