El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, auguró en el Parlamento que Galicia cerrará este año con una ratio de deuda sobre el PIB que estará por debajo de la media de todas las comunidades. "Imos cumprir o déficit público", aseveró.
Respondía así a una pregunta formulada por el portavoz del grupo parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, quien basándose en el lema repetido por Feijóo de que "non se pode gastar o que non se ten", acusó a la Xunta de haber elevado la deuda en mil millones respecto a 2009. No obstante, criticó que este incremento no se traduce más inversión en infraestructuras, sino que "crece o gasto corrente", entre otras cosas por los "viaxes".
Feijóo respondió que las arcas autonómicas únicamente le pagan sus viajes institucionales y no los de partido. "Se é un acto de partido financia o PP e se é institucional o Goberno", argumentó. Aclaró también que lo de no gastar lo que no se tiene "non é unha ocurrencia", sino "responsabilidade na xestión". Y justificó sus viajes ironizando con que "ao mellor hai algún político ao que non o invitan" a actos. Al respecto, manifestó que dirigentes nacionalistas acudían a eventos de Galeuscat. "Iso era facer política de partido, pero eu vou facer política institucional", argumentó, señalando que el pasado fin de semana hizo eso en Euskadi, al acudir a celebrar el día de Galicia.
Precisamente de este evento, Aymerich reprochó que el presidente autonómico aprovechase el acto para "arremeter contra os nacionalistas". Así, dijo al presidente que pese a que éste hable de actividad institucional, utiliza "almorzos informativos" para "arremeter contra as forzas políticas galegas". Y eso, en opinión del nacionalista, es "uso partidario ou promoción persoal". "Os seus vicios págueos vostede, non llo temos que pagar nós", indicó.
Aymerich también criticó el coste de las sillas de la Cidade da Cultura, que se "gasten miles de euros en destruir libros ilegais" y "un millón para promocionar un decreto" que reduce la presencia del gallego en la enseñanza. Feijóo argumentó que "o máximo que imos gastar na Cidade da Cultura é a metade" de lo que según él iba a invertir el bipartito.