El ex presidente de la Xunta y ex secretario general del PSdeG, Emilio Pérez Touriño, censuró hoy a su sucesor al frente del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo, por estar "estratexicamente desaparecido ante a crise para responsabilizar dela aos demais" y, sobre todo, por estar practicando una política de "encanallamento" basada en el "e ti máis" contra la oposición.
En una entrevista en RNE, recogida por AGN, Touriño aludió a la polémica abierta sobre la readjudicación de la autovía Carballo-Berdoias y acusó a Feijóo de tratar de "ocultar e botar cortinas de fume" al respecto para no responder a una "pregunta sencilla" del PSdeG: la de por qué hay un sobrecoste de casi 400 millones de euros en la nueva adjudicación. "É razoable que a oposición pida explicacións se ten datos que apuntan a que nunha adxudicación hai un sobrecoste", argumentó Touriño, quien añadió que, en ese caso, "a contestación do presidente do Goberno non pode ser enredar e encanallar a vida política en dobres e triples acusacións".
Este "enquistar" la vida política genera, según indicó Touriño, una desafección de los ciudadanos hacia la clase política que no debe permitirse a quien tiene la responabilidad de gobernar, en este caso Feijóo. "Ten que asumir os costes da crise e ten que aprender e asumir os costes da crítica da oposición e non devolver a pelota e crispar máis", sentenció.
"Cando este país necesita estarse a interrogar sobre o seu futuro, cando tiñamos que facer unha convocatoria á unidade nacional fronte a crise, estamos enredados e enquistados nunha dialéctica que non conduce a ningún lado. E quen ten a maior responsabilidade é quen está á fronte do país", reflexionó el ex presidente gallego, que lamentó que la Xunta no se dedique a gobernar sino a "desgastar á oposición". Touriño también se manifestó en contra de judicializar la vida política, aunque consideró que lo más preocupante es el "descrédito" de las instituciones.
Frente a lo que había afirmado Feijóo de que recurriría a él para consultas, Touriño señaló que resulta "evidente que non" pero consideró que "tampouco é esperable". Además, ironizó con la "contradición" existente entre los "piropos" que le Feijóo le echa ahora y las "duras acusacións" que le hacía cuando era presidente. Con todo, instó a su sucesor a realizar una lectura correcta del resultado electoral y a recordar que "máis do metade do país apoiaba outro proxecto", el representado por los partidos ahora en la oposición".
"FRAGA TRATABA DE FACER PAÍS"
Así, lamentó que el PP actual se comporte como si la victoria electoral le hubiese dado "todos os elementos para cambiar claves do sentimento colectivo do país", especialmente en temas como el territorio o la lengua. "Creo que non o merecen os galegos", sentenció Touriño, quien aprovechó para contraponer el PP actual con el que dirigía Manuel Fraga. "Teño que recoñecer que daquela tiñamos un PP que creo que gobernaba en clave de país e trataba de facer galeguismo", contrapuso.
Finalmente, preguntado por si seguirá la petición expresada por José Blanco para que siga activo en la formación y colabore para las municipales, Touriño recordó que lleva en la vida política desde los 18 años y que "sempre estarei a disposición do meu partido". Pese a ello, recalcó que la responsabilidad de dirigirlo está ahora en manos de la nueva ejecutiva y del nuevo secretario general, Manuel Vázquez. "Lle desexo o mellor", concluyó.
Ahora que 'os touros desde a barreira', Touriño confiesa que es un hábito "difícil de coller" porque "constantemente segues pensando en termos de responsabilidade". El ex dirigente del PSdeG señaló que "durante toda a miña vida fun unha persoa comprometida con ese espazo público que é a vida política, social e colectiva, e nese sentido síntome como se estivera en primeira liña, preocupado e comprometido co que poida pasar en Europa, Galicia e España".
En el ámbito económico, argumentó que es necesario emprender reformas para hacer frente a la crisis y subrayó que si dichas reformas no las emprende la izquierda, las tomarán el mercado y la derecha, "e entón si serán máis dolorosas en termos de desregularización e de danos sociais irreversibles".