La comisión creada para recibir y tratar denuncias de abusos sexuales por parte
de religiosos en Bélgica dimitió tras ser objeto de un registro ordenado por
un tribunal, informó el Ministerio belga de Justicia.
Ese órgano, de carácter
independiente y dirigido por el psiquiatra Peter Adriaenssens, fue designado por
la Conferencia Episcopal de Bélgica para asesorar a las víctimas de abusos en el
seno de la Iglesia y contribuir a que estos casos fueran llevados ante la
justicia.
Desde que en abril pasado el Vaticano cesara al obispo de Brujas
por abusar de un joven cuando era sacerdote, la comisión ha recibido "varios
centenares" de denuncias, según el diario "Le Soir".
La comisión presentó hoy
su dimisión a causa de los registros practicados por la policía y agentes
judiciales el pasado jueves, dentro de una investigación abierta a la Iglesia
católica de Bélgica por la supuesta ocultación de casos de pederastia, indicó el
Ministerio belga de Justicia en un comunicado.
En declaraciones a los medios,
Adriaenssens afirmó que ese órgano independiente "ha servido de cebo" en esta
operación, se mostró "muy decepcionado" y explicó que su dimisión pretende
mostrar que la comisión trabajaba "con toda transparencia".
La Conferencia
Episcopal belga lamentó esta decisión, al considerar que la comisión "estaba
haciendo algo bueno" por las víctimas, dijo su portavoz, Eric De
Beukelaer. "Comprendemos a los miembros de la comisión. Es muy difícil
continuar en estas condiciones", declaró el portavoz a la agencia Belga.
El
Ministerio de Justicia, por su parte, "deplora profundamente" la disolución de
la comisión y anuncia la creación de un nuevo "grupo de trabajo" que realizará
una función similar. "Las víctimas que habían confiado en la competencia y la
deontología de la Comisión Adriaenssens han perdido su punto de contacto",
señala el titular belga de Justicia, Stefaan De Clerck, quien añade que la
Iglesia "pierde un instrumento con el que deseaba poner orden" en la polémica
sobre los supuestos abusos.
El ministro considera "crucial" la atención a las
víctimas y destaca la necesidad de que en estos momentos se garantice "un
seguimiento sereno y correcto" de los casos.
Con este fin, De Clerck ha
pedido la constitución "inmediata" de un "grupo especial de trabajo" que
retomará los acuerdos entre la Comisión Adriaenssens y las autoridades públicas,
bajo la dirección de los procuradores generales de Gante y Lieja.