El juicio sobre la disputa familiar, con ramificaciones políticas de alto nivel,
por la fortuna de la anciana heredera de la firma de cosméticos L'Oréal, Liliane
Bettencourt, fue aplazado hoy sin fecha de reanudación por un tribunal
francés.
El Tribunal Correccional de Nanterre, próximo a París, anunció el
aplazamiento para dar tiempo a una investigación sobre las grabaciones de
conversaciones privadas de Bettencourt, presentadas por su hija, Françoise
Bettencourt-Meyers, hace unos días.
El embrollo, inicialmente familiar, se ha
convertido en un asunto que afecta incluso al Gobierno francés y ha sido llevado
ante la Justicia por Bettencourt-Meyers, quien intenta demostrar que
François-Marie Banier se aprovechó de su madre.
El aplazamiento durará el
tiempo que el Tribunal de Nanterre necesite para examinar las pruebas que puedan
aportar las grabaciones de conversaciones privadas de la anciana Bettencourt,
parte de cuyo contenido fue filtrado a medios de comunicación, así como para
estimar qué instancia es competente en el caso.
En juego está el destino de
la fortuna de Bettencourt, viuda de un ex ministro conservador francés, cuyas
propiedades se valoran en unos 17.000 millones de euros (unos 23.670 millones de
dólares) y de cuyo buen juicio duda su propia hija.
Las grabaciones hechas
por un antiguo mayordomo de la rica heredera y presentadas por Françoise
Bettencourt-Myers ante la Justicia revelan además presuntas prácticas fiscales
ilegales e involucran al actual ministro francés de Trabajo, Eric Woerth.
El
tribunal que hoy anunció que se tomará tiempo para analizar esas grabaciones
deberá dilucidar si es competente para utilizarlas en el proceso y la Fiscalía
adelantó que quizás tendría que abrirse un proceso penal, para el cual el de
Nanterre no sería la instancia habilitada.
El artista y fotógrafo
François-Marie Banier, beneficiario de los regalos valorados en unos 1.000
millones de euros que le hizo la anciana Bettencourt, fue el único que
compareció hoy ante el tribunal de Nanterre.
De confirmarse que esos regalos
fueron obtenidos bajo presión, como asegura la acusación encabezada por la hija
de Bettencourt -que pide la incapacitación de su madre, que se niega a someterse
a exámenes médicos- Banier se expone a tres años de cárcel y a una multa de
375.000 euros.
La defensa de Banier pidió el aplazamiento del juicio nada más
comenzar hoy, y los abogados de Bettencourt-Meyers aseguraron por su parte que
el trámite ante el tribunal no sería "justo" por el "caos" causado por las
filtraciones a los medios de comunicación.
El contenido de las escuchas
filtradas puede ser un indicio de presunto fraude a la Hacienda pública francesa
de 78 millones de euros (algo más de 96 millones de dólares) en cuentas suizas,
además de una isla privada en las Seychelles, ninguna de ellas declaradas por
Bettencourt a las autoridades galas.
El contenido de las grabaciones ha
salpicado a Woerth, quien fue el anterior ministro de Presupuesto y de quien se
sospecha, según los medios franceses, de que dio un trato de favor a la
multimillonaria durante su mandato, aunque éste lo ha negado.
Hoy mismo se
supo que el presidente de la República, Nicolas Sarkozy, ha afirmado -según
publicó el diario "Le Monde"- que si pide a su ministro que se vaya del Gobierno
querrá decir "que hay algo que reprocharle".
El mismo medio de comunicación
reveló que el ministro Woerth cenó con Liliane Bettencourt -"primera
contribuyente francesa", recordó el diario- el 30 de enero de 2008, siete días
después de que él mismo impusiera la Legión de Honor al gestor de la fortuna de
la heredera.
En los últimos días se ha sabido que la esposa de Woerth
trabajaba en la empresa que gestionaba parte de la fortuna de Bettencourt, lo
que mueve a considerar, como hizo hoy "Le Monde", que "las sospechas se acumulan
en torno a Eric Woerth".
El caso, a parte de la revelación de secretos
familiares y de presuntas irregularidades fiscales de la rica Bettencourt,
alcanza así proporciones políticas, con datos además sobre donaciones a Woerth
-tesorero de la Unión por un Movimiento Popular, el partido de Sarkozy-
perfectamente legales en lo que hasta ahora se conoce pero quizás tremendamente
inoportunas.