La visita de Fidel Castro a la Galicia de Manuel Fraga en 1992 es el tema del
documental "Fraga y Fidel, sin embargo", que rueda Manuel Fernández Valdés con
la intención de retratar el "encuentro sentimental" de estos dos "mitos
contrapuestos" y mostrar cómo se relaciona el pueblo "con el poder".
El 27 de
julio de 1992, el líder cubano pisó por primera vez Galicia, la tierra de su
padre, donde fue recibido por el entonces presidente de la Xunta de Galicia,
Manuel Fraga, su anfitrión durante dos intensas jornadas, en un "encuentro
sentimental que excedía al protocolo habitual", explica el director Manuel
Fernández en una entrevista con Efe.
"Quería hablar sobre Fraga y los
gallegos", de la relación casi "mítica" del político con su tierra, pero al
saber hace unos años de esta visita de Castro, "la máxima representación de un
mito del siglo XX", el documental se centró en ambos, explica el realizador y
guionista, nacido en Pontevedra hace 31 años.
"Me interesaba mucho la
reacción social ante este encuentro, cómo gente muy distinta fue capaz de
entender que esas dos figuras tan políticamente opuestas estuviesen tan
próximas", comenta en conversación telefónica desde la pequeña casa de Láncara
(Lugo) donde nació el padre del líder cubano, Angel Castro, uno más de los
tantos gallegos que emigraron a Cuba.
"Fidel y Fraga son los protagonistas
del documental, pero siempre retratados en boca de otros", explica Fernández,
que ha seguido el rastro a las personas que tuvieron esos días contacto directo
ellos, desde quienes les prepararon diversos agasajos y "una romería descomunal"
hasta quienes formaron parte de los grupos que gritaban "Fidel amigo, Galicia
está contigo".
Por los testimonios recogidos durante el rodaje de este
largometraje documental, que concluirá a mediados de julio, muchas personas
siguen pensando que fue una visita acertada "porque Fidel es hijo de gallegos y
los gallegos son acogedores", explica el director.
Por otro lado, y a pesar
de que en los últimos tiempos la figura de Fidel se "ha erosionado
políticamente", también se reafirman quienes siguen pensando que fue "el día más
bonito de sus vidas, porque se encontraron al máximo representante de un símbolo
muy importante para ellos, como es la revolución cubana".
Fernández se ha
encontrado también con cierto desencanto, el de algunos políticos que entonces
vieron la visita como oportuna pero que ahora "intentan marcar distancias con el
dictador". No es el caso de Manuel Fraga; "él no se arrepiente, por ejemplo
en sus memorias dice que gracias a él se liberaron algunos presos", relata el
realizador gallego, que ha recibido la ayuda del entorno del político gallego en
la preparación del rodaje y sus localizaciones.
Para el documental se han
utilizado crónicas periodísticas e imágenes televisivas, pero Fernández da
especial importancia a los vídeos caseros que ha conseguido de la gente del
lugar, porque querían "que se colara el aspecto humano", y que se reviva aquel
episodio a "través de la palabra de la gente, de sus recuerdos".
En
definitiva, ver como el pueblo "se relaciona con el poder", en un recorrido
presidido por los destellos humorísticos, y hasta surrealistas, que deparó
aquélla visita, en la que, por ejemplo, "la persona que le puso la bomba a Fraga
en su casa de verano se manifiesta ese día a favor de que reciba a
Castro".
Para el director del documental, que produce Bambú Producciones y
que estará listo para su presentación en diciembre próximo, "el humor es la
mejor manera de tratar un tema que tiene cierta gravedad".
No obstante, y sin
querer hacer "una película de tesis", Fernández espera encontrar testimonios que
aclaren las razones de fondo de aquel periplo de Castro por Galicia: "la
motivación personal se queda un poco pobre, tiene que haber algo más, porque
entiendo que en política siempre se actúa de forma interesada".
También es
interesante, concluye el realizador, ver cómo "gente que vive en una democracia
como la española hable de un sistema político como el cubano", para comprobar
"si se echa de menos al Che o a Fidel", o si, simplemente, "se habla de la
nostalgia de la juventud".