Los ourensanos han cambiado las terrazas por las termas, el río y las piscinas, tanto públicas como privadas, para hacer frente a la ola de calor que ha dejado temperaturas máximas cercanas a los 35 grados centígrados en toda la provincia.
El fuerte calor reinante en la ciudad de As Burgas ha permitido sacar temporalmente el bañador y disfrutar de las numerosas zonas fluviales, sobre todo en el margen del río, entre las termas de la Chavasqueira y Outariz, además del entorno fluvial de Oira, donde se encuentran las piscinas públicas. En contraste, terrazas y zonas céntricas de la ciudad permanecían semivacías debido a las altas temperaturas.
Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología sitúan hoy a Ourense en alerta amarilla, con temperaturas cercanas a los 35 grados que podrían subir mañana a los 36, por encima del umbral mínimo de máximas, según informaron a EFE fuentes de Meteogalicia.
El motivo de tan altas temperaturas es la influencia del anticiclón localizado en las islas Azores, de 1.030 milibares, procedente del Norte de África.
El predictor meteorológico Pablo González explica que la situación del anticiclón está trayendo vientos a la península "recalentados" con unas "temperaturas máximas muy elevadas".
En el caso de Ourense, González indica que la canícula se nota especialmente en la capital, por estar "rodeada de montañas altas", además de no tener influencia del océano, lo que hace que el calor "se vaya acumulando como una caldera".Además de Ourense, el meteorólogo destaca la presencia de altas temperaturas también en la provincia, en concreto en las zonas de O Barco y Verín, además de puntos del interior de Lugo.
Mañana, los orensanos podrán disfrutar de una nueva jornada de calor, si bien se espera que vaya en descenso a partir del jueves.