La Guardia Civil de Lugo ha desmantelado una red internacional de tráfico de
armas entre España y Portugal en el marco de la "operación PPK", que ha supuesto
la detención de cinco personas y la incautación de "un buen arsenal", la mayor
parte armas de uso militar o policial.
Según informó el sargento primero
de la comandancia lucense, José Luís Raposo, el operativo se inició el pasado
mes de agosto a raíz de unas operaciones en el marco del narcotráfico en
Galicia, cuando se detectó la presencia de quien los investigadores consideraron
que podía ser un proveedor de armas a una red de narcotraficantes.
A partir
de ahí se inició la investigación en la que participaron el Equipo de
Delincuencia Organizad (EDOA) de Lugo, en colaboración con el Equipo del Crimen
Organizado de Galicia (ECO) y, al mismo tiempo, solicitaron colaboración de la
Policía Judiciaria Portuguesa, al existir constancia de vinculación con personas
dedicadas al tráfico de armas en Portugal.
En abril, la Policía Judiciaria de
Portugal detuvo a 3 personas y se cerró la operación en España el pasado día 4,
cuando fue intervino un fusil de asalto modelo AK47 y un fusil usado
habitualmente por el ejército suizo.
Una vez concretadas estas detenciones se
realizaron distintos registros en Lugo capital e inmediaciones, lo que sirvió
para intervenir un "número elevado" de armas cortas.
Básicamente, explicó el
sargento, se trata de armas que en un momento determinado fueron inutilizadas y
que luego se recuperan rehabilitando "partes esenciales" del armamento, a través
de la parte de la red que estaba ubicada en Portugal, quienes tenían
antecedentes policiales por tráfico de armas.
La persona que está considerado
como cabecilla de la organización ha sido ingresada en el centro penitenciario
de Bonxe (Lugo), en tanto que el otro lucense detenido quedó en libertad con
cargos.
Durante la operación se realizaron varios registros incluso en
lugares que no son habituales de residencia y que estaban ubicados en la zona
rural de Lugo, en los que los detenidos no eran titulares de los
inmuebles.
La Guardia Civil considera que el centro de distribución de armas
en Galicia estaba en Lugo, aunque las detenciones se practicaron en Meis
(Pontevedra), donde los investigadores dieron con J.R.C. de 55 años, y A.P.F.,
de 40 años, ambos vecinos de Lugo.
En el transcurso de la operación y los 4
registros domiciliarios que se practicaron fueron intervenidos dos fusiles de
asalto, 16 armas cortas, 2 rifles de caza, 15 cañones de armas y otras piezas,
así como 500 cartuchos de distintos calibres.