Desde primera hora de la mañana, cinco operarios y una grúa trabajan en la retirada de la Cruz de los Caídos que preside una de las esquinas de la plaza de Amboage en Ferrol. Se trata de uno de los últimos símbolos del franquismo que pervive en el corazón de Ferrol, a pocos metros de la casa natal de Francisco Franco, en la calle María.
Los trabajos se iniciaron con el vallado del espacio con paneles metálicos y un operario, encaramado a la cruz y sujeto por un arnés, lleva al menos dos horas picando la base del monolito para separar la cruz de piedra y granito de su pedestal. Este monumento fue erigido en 1940 como homenaje a los caídos del bando franquista en la Guerra Civil española.
El gobierno local de Ferrol, que lidera en minoría el PSOE, inició hace unos días las obras de remodelación de la céntrica plaza de Amboage, por un importe de medio millón de euros con cargo al Plan E para el fomento del empleo. Una de las prioridades del Gobierno local era retirar este símbolo franquista en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica de 2007.
La reforma, que abarca una superficie de 6.300 metros cuadrados, pasa por recuperar el diseño original de la plaza, que data del siglo XIX, recuperando las antiguas sendas peatonales para modernizar este espacio en pleno corazón del barrio modernista de A Magdalena.
El Ayuntamiento ferrolano calcula que las obras se prolongarán durante siete meses. Se renovarán las redes pluviales, el arbolado, el mobiliario urbano, la iluminación y el área infantil de juegos.