El juicio contra el vecino de A Coruña acusado de agredir a su hijo adoptivo, de 13 años, por su bajo rendimiento escolar, ha quedado visto para sentencia tras la declaración de un testigo en el juzgado de lo penal número 1 de la ciudad.
La última jornada del juicio, que se ha celebrado a puerta cerrada, ha servido para tomar declaración a un testigo, quien no ha querido hablar posteriormente con los periodistas.
Los hechos sucedieron el pasado 8 de junio, sobre las 14:10 horas, cuando el acusado recogió a su hijo en el colegio y en el transcurso de vuelta a casa supuestamente le tiró del pelo y le golpeó en la cara, en la pierna izquierda, en el cuello y el costado izquierdo, según consta en las calificaciones de la Fiscalía.
Una vez en el garaje del inmueble en el que residen el supuesto agresor y el menor, los golpes se repitieron y el niño fue empujado contra la puerta del ascensor y recibió alguna patada.
A consecuencia de la agresión, el menor sufrió hematomas superficiales en brazo izquierdo, pierna izquierda y costado izquierdo que tardaron cinco días en curar.
La agresión llegó a conocimiento de la Fiscalía por el informe médico del centro sanitario donde fue atendido el menor.
Por ello, la Fiscalía solicita una pena de alejamiento durante un año y tres meses por un delito de violencia doméstica, además de 70 días de trabajo en favor de la comunidad y la privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante dos años.
En su escrito previo, la Fiscalía considera que la agresión, "por su brutalidad, excede con mucho de un supuesto derecho de corrección" y es "claramente desproporcionada respecto de la falta cometida por el menor" (una mentira referente a un trabajo escolar).