La Xunta de Galicia declaró hoy la situación de pre-alerta frente a los posibles efectos derivados de las altas temperaturas sobre la salud en una veintena de concellos pontevedreses. Son en concreto los de Baiona, Fornelos de Montes, Gondomar, A Guarda, Mondariz, Mondariz-Balneario, Mos, As Neves, Nigrán, Oia, Pazos de Borbén, Ponteareas, O Porriño, Redondela, O Rosal, Salceda de Caselas, Salvaterra de Miño, Tomiño, Tui y Vigo. El resto de ayuntamientos gallegos están en situación de normalidad.
Pese a que para mañana se prevé la retirada de la masa de aire cálido africano que afecta a la comunidad, el viernes se registrará de nuevo un ascenso térmico.
Con el fin de prevenir los posibles efectos sobre la población derivados de golpes de calor de tal magnitud, la Xunta constituyó el pasado uno de junio el comité de Plan de Calor 2010, formado por la Consellería de Sanidade y el Servizo Galego de Saúde (Sergas); y por los departamentos de Presidencia, Traballo e Benestar y Medio Ambiente.
El plan recoge las medidas necesarias para reducir los efectos sobre la salud asociados a la vaga de calor; los sistemas de previsión, alerta y comunicación; y define un mecanismo de intervención según los niveles de alerta establecidos.
Entre las recomendaciones aportadas por Sanidade ante tales temperaturas destacan beber más líquido de lo habitual, evitar ingerir bebidas calientes, comer fruta y verduras, y evitar los alimentos pesados. También recomienda vestir ropa de tejidos naturales, de colores claros, usar sobreros y gafas de sol y utilizar protección solar.