Un equipo de bioquímicos de la Universidad de Santiago trabaja en la detección de biomarcadores específicos de la artritis reumatoide, con el objeto de avanzar en su mejor diagnóstico y tratamiento. Esta enfermedad inflamatoria crónica, multisistémica, recidivante y de origen desconocido, causa dolor, rigidez, hinchazón y pérdida de función en las articulaciones. La artritis reumatoide afecta en España a un número entre 200.00 y 250.000 personas. Cada año se diagnostican 20.000 nuevos casos, de los cuales un 70% son mujeres. Por otro lado, esta enfermedad tiene un coste económico de unos 10.700 euros anuales por paciente, incluyendo gastos directos e indirectos. La investigadora principal de este proyecto es la profesora Montserrat Nogueira Alvarez, del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la USC. Explica que, "aunque la etiología de la artritis reumatoide es desconocida, ningún investigador cuestiona hoy en día el papel central de las células T en la iniciación y modulación de la patogénesis de esta enfermedad". El grupo de investigación de Biología del Linfocito de la USC ha trabajado durante dos años en la puesta a punto de técnicas proteómicas y herramientas bioinformáticas para el análisis y estudio de sueros de individuos sanos. Este trabajo permitirá realizar análisis comparativos con muestras de pacientes afectados por esta enfermedad. Los investigadores analizan las proteínas en el suero de los pacientes. Tal como indica la investigadora, esta enfermedad se diagnostica en base a muchos parámetros, sin embargo, no existen factores específicos de la misma, por lo que en la actualidad es necesario realizar muchas pruebas para detectarla. Los científicos de la USC colaboran en este estudio con el Hospital Clínico de Santiago, que les proporciona muestras de sangre de pacientes en fase temprana de la enfermedad, que no han sido tratados con ningún tipo de fármaco. La profesora Nogueira explica que "el suero es un fluido que pasa a través de todo el organismo y refleja el estado general del mismo, por lo que cambios cualitativos y/o cuantitativos pueden relacionarse con una determinada patología". Por el momento ya han puesto a punto una metodología innovadora de análisis de las muestras que, una vez sistematizada, se podrá aplicar incluso a otras dolencias. Los investigadores prevén encontrar algún biomarcador de la artritis reumatoide en el período de tres años. Dado que un diagnóstico precoz de la artritis reumatoide redunda en una mejor calidad de vida del paciente, la finalidad de este proyecto es encontrar biomarcadores que permitan identificar la enfermedad en sus inicios. "Se trata de disponer de un test sencillo que, con una simple muestra de sangre, facilite la detección de esta patología de forma rápida", indica la profesora Nogueira.