Un camión cisterna se salió de la vía y volcó a primera hora de esta mañana cuando circulaba por la Autovía del Noroeste (A-6), a la altura del término municipal de Guitiriz. Aunque el accidente no causó daños personales, los servicios de emergencias tuvieron que desplegar barreras anticontaminación para evitar que los 4.000 litros de combustible que se derramaron sobre la calzada llegaran a uno de los afluentes del río Parga. El conductor del vehículo pesado, un asturiano de 56 años de edad, que responde a las iniciales M.F.G, resultó ileso en el accidente y salió de la cabina por su propio pié.
El accidente se produjo a las ocho y cuarto de la mañana, a la altura del kilómetro 527 de la Autovía del Noroeste. Por causas que todavía se desconocen, el conductor perdió el control del vehículo pesado, que se salió de la vía y volcó. La cabeza tractora quedó sobre uno de los márgenes de la A-6, pero el remolque se despeñó y cayó encima de un tramo de la antigua Nacional VI, que quedó cortado durante toda la mañana.
La cisterna del camión –con matrícula 8340 BNJ- que transportaba unos 25.000 litros de combustible, 16.000 de gasóleo y 9.000 de gasolina -3.000 de 98 octanos y 6.000 de 95-, se quebró como consecuencia del golpe y parte de la carga, unos 4.000 litros según los cálculos de la Guardia Civil, se derramaron a través de las grietas sobre el firme de la antigua Nacional VI.
La central de coordinación de emergencias del 112, además de avisar al centro de gestión de tráfico de la autovía y a la Guardia Civil de Tráfico, movilizó a los Bomberos, al Servizo de Protección da Natureza (SEPRONA), a los grupos municipales de intervención rápida de los municipios limítrofes y a la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, porque el vertido de combustible provocado por el accidente amenazaba con causar un desastre ecológico.
La alcaldesa de Guitiriz, la socialista Regina Polín, confirmó que la cisterna del vehículo estaba dividida en cinco compartimentos, pero en el momento del accidente, afortunadamente, uno de los tanques iba vacío. De los otros cuatro, dos sufrieron grietas como consecuencia del impacto y provocaron un “derrame continuo, pero en poca cantidad”, según informó el Subsector de la Guardia Civil de Tráfico de Lugo. “Fue mucho menos grave de lo que realmente pudo ser”, dijo la alcaldesa, quien también explicó que los servicios de emergencias, con ayuda de una excavadora, hicieron una zanja y colocaron barreras anticontaminación para evitar que el combustible llegase a un pequeño riachuelo, afluente del río Roca, que a su vez desemboca en el Parga.
Por otra parte, la empresa propietaria se ocupó se succionar la carga que aún contenían los depósitos del camión y de trasvasarla a otro vehículo con cisterna, para evitar que el vertido aumentase. Ese trabajo evitó que el derrame afectase –al menos aparentemente- a ningún curso fluvial, por lo que las consecuencias del accidente no fueron demasiado graves desde el punto de vista medioambiental, a pesar de que se produjo en una zona verdaderamente sensible, muy cerca del Lugar de Interés Comunitario (LIC) Ladra-Parga-Támoga.
Como consecuencia del mismo accidente, al haber quedado volcada la cabeza tractora del camión sobre la calzada de la A-6, el carril derecho en sentido Madrid de la autovía estuvo cortado al tráfico hasta las 13:55 horas.