El director de los Museos Vaticanos, Antonio Paolucci, muestra su preocupación
por la conservación de los frescos de la Capilla Sixtina, debido al excesivo
número de visitantes y a la falta de instalaciones adecuadas para eliminar la
contaminación ambiental.
En un artículo publicado por el diario del Vaticano,
"L'Osservatore Romano", Paolucci describe los resultados de la limpieza -que
concluyó el pasado 10 de agosto- a la que han sido sometidos los frescos de
Miguel Angel, de Botticelli y de Perugino que adornan la Capilla.
Al cierre
de los museos, un equipo de treinta especialistas se ha dedicado durante semanas
a la "limpieza del polvo" depositado sobre los frescos, y que no se llevaba a
cabo desde hace cuatro años. Tras esta limpieza, Paolucci lanza la alarma en
el diario vaticano."El problema -dice- de este lugar visitado cada día por miles
de personas es la presión antrópica excesiva, que necesitaría algunos cambios y
compensaciones ambientales de proporcionada eficacia".
Asimismo, añade
Paolucci, "no existe un adecuado control climático, y son insuficientes los
instrumentos para abatir las partículas contaminantes". "Si queremos
conservar la Capilla Sixtina en condiciones aceptables para las próximas
generaciones éste es el desafío que tenemos que ganar", agrega el director de
los Museos Vaticanos.
Para Paolucci, "no hay y no habrá nuevos genios como
Miguel Ángel o Rafael, pero podemos conservar el patrimonio con recursos de
creatividad y de inteligencia no inferiores a los que aquellos grandes hombres
utilizaron para crear arte".
En su opinión, "las oportunidades que nos ofrece
la ciencia y la técnica son virtualmente infinitas. La limpieza de la Capilla
Sixtina en este verano de 2010 nos invita a medirnos en este noble empeño", es
el llamamiento que lanza Paolucci.
El también ex ministro de Cultura italiano
recuerda que "las paredes del lugar de arte más conocido, y de consecuencia más
usado y consumido del mundo" son admiradas cada año por cerca 4 millones de
personas, y en los días de fiesta se rozan los 25.000 visitantes
diarios.
Gianluigi Colalucci, el responsable del equipo que inició en 1980 la
histórica limpieza del "Juicio Final" de Miguel Ángel, corrobora la opinión del
Director de los Museos Vaticanos al asegurar que su preocupación "está
justificada", en declaraciones publicadas hoy por el diario "La
Repubblica".
Colalucci explica que ya se prohibieron las velas en la Capilla,
pero que ahora el principal problema es el polvo, que procede de los fragmentos
de fibras, cabellos y otros elementos que dejan en el ambiente las personas.