La Casa Real sigue en su empeño de querer aparentar normalidad en la relación entre la princesa Letizia y las Infantas. Después del fallido intento en la boda de Nicolás de Grecia, donde algo forzadas posaron juntas las tres, muy sonrientes, eso sí, pero tirantes y sin dirigirse la palabra, ahora el protocolo, o quizás la intermediación del Rey, las ha vuelto a reunir. Pero sólo a Elena y a Letizia, ya que Cristina está de vuelta en Washington con Urdangarín y su prole.
Pues la hermana mayor de Felipe y su mujer se fueron juntas al ballet, acompañadas de la hija de la primera, Victoria Federica, que sirvió de escudo en la, de nuevo, tensa escena. Llegaron al teatro La Zarzuela para ver la representación de la obra "El lago de los cisnes" a cargo de la Corella Ballet de Castilla y León. Mucha sonrisa y cero "feeling". Elena iba algo más adelantada, como tirando de la niña, a la que llevaba cogida por una mano. De la otra, Letizia, que hizo como que hablaba con Victoria Federica antes de entrar en el teatro. Y hasta ahí hubo imágenes. Lo que pasó dentro, si se sentaron juntas o no, o si hubo o no confidencias, de momento no lo sabemos.