La actriz española Paz Vega se reincorporó al trabajo, tras su reciente
maternidad, para presentar en el 67 Festival Internacional de Cine de Venecia la
cinta "Vallanzasca - Gli angeli del male", en la que interpreta a la fiel amiga
de uno de los criminales más famosos de Italia.
Después de dar a luz el
pasado 14 de agosto a su tercer hijo, Lenon, la española acudió hoy a la Ciudad
de los Canales para acompañar al director de la cinta, el italiano Michele
Placido, en la presentación, fuera de concurso, de la película.
Vega, cuya
interpretación ha sido doblada al italiano en el original, da vida a Antonella,
una amiga de la infancia de Renato Vallanzasca, conocido y peligroso delincuente
milanés que en los años sesenta y setenta del siglo XX atemorizó a Italia con
sus crímenes, atracos y secuestros.
A pesar de conocer desde pequeña a
Vallanzasca, un hombre que se define como "nacido para delinquir", Antonella,
discreto y fiel personaje que interpreta de modo correcto la sevillana,
intentará convencer una y otra vez a su amigo para que ceje en sus intenciones
delictivas y se reinserte en la sociedad.
"El personaje de Antonella es un
reto, porque es la primera vez que me enfrento a personaje que es real y que
está aquí y ha estado en el set de rodaje. Al principio tuve miedo y nervios,
pero cuando vi que ella aprobaba mi actuación, me relajé", comentó Vega en una
rueda de prensa.
"Sobre todo decir que es un personaje, que es un ángel del
bien entre tantos malos. Es una mujer que se ha sabido mover en mundo de
hombres. Es una mujer con mano izquierda, muy inteligente, muy fuerte, muy
pasional. Sobre todo es una mujer de una sola cara, que ha sabido manejarse en
un mundo muy difícil, muy duro", agregó.
La ganadora de un Premio Goya a la
Mejor Actriz Revelación en 2002 por "Lucía y el sexo" explicó que ésta es su
segunda película en Italia, país en el que se siente como en casa: "Creo que los
italianos y los españoles tenemos algo en común y siempre me lo han hecho pasar
muy bien", incidió.
"Para mí trabajar con Michele ha sido una experiencia
fabulosa. Es un director que tiene cosas muy claras, te deja hacer. Y luego es
una persona muy divertida y, como es actor, tiene una manera de explicarte las
cosas que llega. Ha sido un trabajo ameno", comentó Vega, quien llegó a Venecia
acompañada de su marido, el venezolano Orson Salazar.
Renato Vallanzasca
(Milán, 1950), quien cumple condena de cadena perpetua por varios homicidios, es
en la película de Placido no sólo un delincuente convencido, sino también un
símbolo sexual que atrae al público femenino del país, algo que ha despertado
críticas por parte de las familias de sus víctimas.
"Vallanzasca está pagando
por lo que ha hecho. Es uno de los pocos que sigue en la cárcel. Sabemos que hay
personas que están en el Parlamento en Italia y que han hecho cosas peores",
comentó el siempre controvertido Placido.
"Hemos intentado poner en la
historia de Vallanzasca toda nuestra honestidad. Renato Vallanzasca en los años
setenta fue un mito, propiciado también por la prensa. Renato tenía esta
simpatía, esta ligereza de comportamiento. Sedujo por su simpatía, pero después
está el criminal y ahí es adonde va el filme y es como hay que interpretarlo",
agregó.
Durante la comparecencia de prensa, el cineasta italiano, que el año
pasado increpó a una periodista española en Venecia por una incómoda pregunta
sobre la participación de la productora de Silvio Berlusconi en su filme, alabó
ciertos aspectos de la "ética" del criminal. "Renato es un criminal y no lo
esconde. Su ética es la de no traicionar ciertos aspectos, que, por otro lado,
no encajan con nuestra ética. Lo primero: asume toda la responsabilidad de los
últimos delitos, aunque no es verdad. Lo asume con valentía y esto deja ver
ciertas cosas. Pero siempre estoy hablando de un criminal. No lo queremos
absolver", comentó Placido.
Además de Vega, en el reparto de la película
participan los italianos Kim Rossi Stuart (Vallanzasca) y Filippo Timi (Enzo),
papeles clave de esta historia sobre el mito criminal que desde pequeño supo que
quería estar al otro lado de la ley.