Lady Gaga hizo suyos por completo los MTV Video Music Awards, los premios de ese
canal dedicados a los mejores vídeos musicales del año, y se alzó con ocho de
los trece galardones a los que aspiraba, incluido el de Mejor Vídeo del año, por
"Bad Romance".
Otras de las estatuillas que se llevó en la gala, organizada
en el teatro Nokia de Los Ángeles (California), fueron las de Mejor Vídeo Pop,
Mejor Vídeo de una artista femenina, Mejor Vídeo Dance (todas ellas por "Bad
Romance") y Mejor Colaboración, este último por "Telephone", con Beyoncé.
Los
demás galardones le llegaron por categorías técnicas: Mejor Coreografía, Mejor
Dirección y Mejor Edición, todos por "Bad Romance". Además Gaga aprovechó la
ocasión para anunciar que el título de su siguiente álbum se llamará "Born This
Way".
Lady Gaga obtiene así el segundo mayor número de premios conseguidos
por un artista o banda en estos premios, empatada con los noruegos a-ha. El
récord lo posee Peter Gabriel con nueve galardones, en 1987, por
"Sledgehammer".
Entre los hombres destacaron los premios para Eminem, que se
llevó el de Mejor Vídeo de un artista masculino y Mejor Vídeo de hip-hop, ambos
por "Not Afraid", y el adolescente Justin Bieber, que se hizo con el premio al
Mejor Vídeo de un nuevo artista por "Baby", en el que también interviene
Ludacris. El otro galardón que se entregó en directo fue el de Mejor Vídeo de
Rock, para 30 Seconds to Mars.
El resto de premios en categorías técnicas
fueron los de Mejor Dirección Artística, para Florence + The Machine, por "Dogs
Days Are Over"; Mejor Fortografía, para Jay-Z & Alicia Keys, por "Empire
State of Mind"; Mejores Efectos Visuales, para Muse, por "Uprising"; y Vídeo más
original a The Black Keys, por "Tighten Up".
La ceremonia resultó tediosa,
salvo algunos destellos de brillantez en las actuaciones musicales,
principalmente en las del dúo musical formado por Eminem y Rihana, que
interpretaron "Love The Way You Lie", la de Florence + the Machine, con "Dog
Days Are Over", y la de Kanye West, que cerró el evento con un tema
inédito.
La gala, presentada por la humorista Chelsea Handler, arrancó con
fuerza con un "gag" protagonizado por Lindsay Lohan, que no dudó en parodiar sus
problemas con la bebida. La actriz, en tono bromista, le preguntó a la
presentadora si estaba borracha y le avisó de que nadie quiere trabajar con
borrachos. "Aprende de mí, la gente no quiere que lo hagas", afirmó.
La
retransmisión duró más de dos horas y contó con algunos momentos llamativos,
como cuando Bieber parecía no encontrar el camino al escenario para recoger su
premio o los problemas que sufría Gaga para levantarse de su asiento debido a
los excéntricos vestidos que lució. Entre esos modelos no dudó en mostrar el
polémico que apareció recientemente en la portada de la versión japonesa de la
revista Vogue, con trozos de carne cruda.
Otras actuaciones musicales
destacadas fueron las de Usher, que trató de emular a Michael Jackson con sus
movimientos sobre la pista mientras el diseño de producción dejaba asombrado al
público, y la de Taylor Swift, quien entonó una balada llamada "Innocent" que
sirvió de absolución para Kanye West, tras el incidente que protagonizó en la
gala del año pasado.
West interrumpió entonces el discurso de Swift tras
hacerse con el Mejor Vídeo de una artista femenina y dijo que "Single Ladies",
de Beyoncé, debía haber ganado.
Drake, B.o.B, Hayley Williams (de Paramore) y
Linkin Park, estos con una actuación desde el observatorio Griffith de Los
Ángeles, pusieron la puntilla justo antes de dejar paso a Cher, quien presentó
el Mejor Vídeo del Año con una chaqueta de cuero y un vestido transparente con
lentejuelas, el mismo atuendo que portó en el vídeo "If I Could Turn Back Time",
rodado hace 21 años. "Tengo zapatos que son más viejos que la mayoría de los
nominados", afirmó.