Funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía de A Coruña detuvieron y pasaron a
disposición judicial a un hombre de 25 años de edad, ciudadano húngaro, como
presunto autor de la manipulación de varios cajeros automáticos, dos consumados
y otros en grado de tentativa, según han informado fuentes policiales.
A últimas horas de la noche del pasado jueves, se recibió una llamada en la
sala del 091 en la que un ciudadano comunicaba que, al intentar realizar un
reintegro en un cajero automático sito en la calle de Ramón y Cajal, no le
habían salido los billetes, si bien la operación se había desarrollado con total
normalidad.
Una dotación de la Policía Nacional se desplazó a la zona. En un primer
reconocimiento ocular, los agentes observaron que la ranura de salida de
billetes estaba bloqueada con una pletina de aluminio. Tras esperar por las
inmediaciones, comprobaron que un individuo se acercaba al cajero y procedía a
su manipulación para retirar el obstáculo y hacerse con el dinero.
Los policías procedieron a su detención, incautándosele otros dos adminículos
que llevaba encima, uno de ellos con varios billetes pegados (ya usado) y otro
preparado para un uso inmediato, interviniendo también el vehículo de matrícula
húngara en el que se desplazaba. Al detenido le constaba en vigor una óden de
búsqueda, detención y personación de la Policía Judicial de Santander por robo
con fuerza.
A la mañana siguiente, se detectaron otros tres cajeros automáticos
manipulados, igualmente con unas pletinas metálicas similares a las anteriores,
en la zona de Linares Rivas-Los Cantones, realizándose las pertinentes esperas
en los alrededores, si bien en estos casos, al encontrarse el sospechoso ya
detenido, no acudió nadie a recoger el botín.
Posteriormente, se realizó un registro en el establecimiento hotelero en
donde el presunto delincuente se encontraba alojado, interviniéndose otros ocho
dispositivos más, además de los dos requisados en el momento de la detención y
los cuatro que ya había instalado en el centro de la ciudad.
Continuando las gestiones, ha sido posible atribuirle al detenido al menos
otros cinco hechos similares en cajeros automáticos de oficinas bancarias en las
ciudades de Santander y Valladolid. Se tiene constancia también de otras
actuaciones en diversas ciudades españolas.