El Parlamento gallego ha aprobado, con el apoyo de PP y PSOE y la oposición de los nacionalistas, tramitar de urgencia una modificación parcial de la Ley de Cajas que posibilitará que se puedan mantener durante tres años los miembros de los órganos de Gobierno de las cajas de ahorro.
En el Pleno del Parlamento, la conselleira de Hacienda, Marta Fernández Currás, justificó el cambio en la Ley gallega de Cajas, aprobada en diciembre pasado, por entender que existe una "laguna" en la Ley de Órganos Rectores de Cajas de Ahorros (LORCA), que a su juicio no tiene en cuenta que ya hay fusiones en marcha.
Por ello, consideró necesario que se cubra legislativamente "este hueco" por parte de la CCAA, de manera que la norma se adapte al proceso de fusión de Caixa Galicia y Caixanova, e indicó que el cambio, que consiste en la introducción de una disposición transitoria, otorga "total cobertura jurídica" a los acuerdos del protocolo de fusión de las cajas de ahorro.
Recordó que el acuerdo de fusión de las cajas ya fue aprobado por el Banco de España y la Comisión Europea, por lo que no es posible reformular sus condiciones.
En la Ley aprobada en diciembre se establecía un plazo de dos meses para renovar los órganos de las cajas, disposición que quedó en suspenso por el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el Gobierno.
Con la reforma que se aprobará definitivamente en el próximo pleno parlamentario, y como también recoge el protocolo de fusión, podrán seguir durante un periodo de tres años los antiguos miembros de los órganos de Gobierno de Caixa Galicia y Caixanova, incluidos los cargos políticos, lo que suscitó las críticas del BNG.
Su portavoz de economía, Fernando Blanco, indicó que el Bloque, impulsor de la Ley de Cajas, presentó el proyecto el pasado año para otorgar a las entidades mayor transparencia y profesionalidad, motivo por el cual inicialmente se apostó por que los políticos en activo no sean parte de los órganos de Gobierno.
Pero, dijo, "hoy el Parlamento va a ser utilizado para modificar una ley en función de intereses personales" de cargos para "perpetuarse en el cargo". Mientras, el socialista Xaquín Fernández Leiceaga celebró la "rectificación" de la Xunta al promover la modificación de la Ley de Cajas porque, a su juicio, se dota a la fusión de más estabilidad jurídica.
Explicó que la modificación de la norma supondrá en la práctica paralizar la norma que recibió en su día el voto en contra del PSOE, para favorecer el desarrollo del proceso de fusión. Indicó que ya en mayo los socialistas advirtieron de que la fusión precisaba de un periodo transitorio para validar el proceso.
Además criticó que la Xunta "intente deslizar la idea de que los cambios se deben a las imprecisiones de la Lorca", pero insistió en que la modificación tendría que haberse hecho de todas maneras, al tiempo que recordó que antes de final de año habrá que revisar nuevamente la ley gallega para su adaptación a la estatal.
Por su parte, el popular Pedro Puy justificó el cambio en la necesidad de adaptarla al protocolo de fusión. Además, insistió "con toda tranquilidad" en que los populares no tienen miembros en los órganos de las cajas de ahorro gallegas.
Finamente, el BNG votó en contra de la tramitación urgente de la norma, mientras el PP y PSOE la apoyaron, con la excepción de la diputada socialista Mar Barcón, que no votó al ser miembro del consejo de administración de Caixa Galicia.