Los padres de los dieciocho alumnos del colegio de educación infantil y primaria de Ponte de Doiras, en el municipio lucense de Cervantes se concentraron ante el centro educativo donde por tercer día consecutivo mantienen su actitud de rechazar que su hijos acudan a las aulas y dijeron estar esperando que la Xunta adopte alguna decisión.
La protesta obedece a la eliminación de una trabajadora de cocina del citado centro, que obliga a los familiares a tener que preparar a los alumnos la comida en otro centro del mismo municipio y a transportarla.
Una representante del grupo de progenitores, Dolores Ramos, indicó a Efe que están dispuestos a mantener indefinidamente su protesta que incluye, además de no enviar a sus hijos a las aulas, la celebración de concentraciones periódicas de protesta.
Ramos lamentó que a los representantes de la Xunta "no les preocupa mucho lo que sucede" y lamentó la falta de iniciativa de la Consellería de Educación para dialogar, ya que subrayó que los progenitores no han recibido "ninguna notificación por su parte".
Los padres señalaron haber solicitado una entrevista con el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, y precisaron que esperarán al próximo viernes, cuando prevén tener una nueva concentración, para decidir que actitud adoptan. "Si no tenemos alguna notificación decidiremos cómo seguir con nuestras reivindicaciones", apuntó Ramos, quien destacó que sus hijos "continuarán sin acudir al centro escolar".