La madre de Isaac Pérez Triviño, uno de los jóvenes asesinados en un piso de la
viguesa calle Oporto en el año 2006, ha reclamado a las puertas de los
juzgados de la ciudad "que se haga Justicia" con el autor confeso de los
asesinatos, Jacobo Piñeiro Rial. La repetición del juicio con jurado popular
por los asesinatos de dos jóvenes homosexuales comenzó esta mañana en la Sección
Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo.
El proceso
arrancó con la elección del tribunal popular que juzgará a Jacobo Piñeiro, para
el que el fiscal pide 60 años de cárcel. A las puertas de los juzgados, Marta
Pérez Triviño aseguró a Efe estar confiada en que "se haga Justicia" y dijo que
"la espera" hasta este nuevo juicio "ha sido muy dura, especialmente desde que
lo dejaron libre en julio".
"Desde entonces tomo más medicación psiquiátrica,
soy una pastilla andante", comentó la madre de Isaac, quien aseguró que Jacobo
Piñeiro se encuentra desde las siete y media de la mañana en el interior del
edificio de los juzgados vigueses, a donde accedió, según dijo, "por la puerta
de atrás".
Jacobo Piñeiro se encontraba en la prisión de A Lama desde el 13
de julio de 2006, por lo que quedó el libertad el pasado mes de julio, cuando se
alcanzó el plazo máximo de prisión provisional que establece la Ley de
Enjuiciamiento Criminal.
El TSXG determinó la nulidad de la sentencia dictada
por el Juzgado de Instrucción número 5 de Vigo que, en febrero de 2009, condenó
a 20 años de prisión por un delito de incendio a Jacobo Piñeiro Rial, quien,
pese a ser autor confeso de 57 puñaladas a dos jóvenes en una vivienda de la
calle Oporto, fue absuelto de dos delitos de asesinato.
La sentencia también
obligaba al autor confeso del crimen a indemnizar a la aseguradora por el
incendio que provocó tras matar a Julio Anderson e Isaac Pérez Triviño, unos
hechos que tuvieron lugar el 13 de julio de 2006 en el interior del inmueble en
donde ambos vivían en Vigo.
El jurado popular consideró en su veredicto que
el acusado acabó con la vida de las víctimas en "legítima defensa" y por "miedo
insuperable".