El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, dijo "respetar y compartir" la decisión del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) de no admitir la solicitud de anulación del decreto del gallego, pues "avala" que el presente curso escolar "restaurará el consenso lingüístico", adujo.
Feijóo, en la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta, aplaudió que el TSXG no atendiera la petición de la Mesa pola Normalización Lingüística, ya que propiciará el "poder iniciar una vez más lo que nunca debimos perder: el equilibrio entre las dos lenguas -oficiales- y la ambición de conocer una tercera".
Defendió el modelo lingüístico de la Xunta, caracterizado por "el equilibrio y la libertad", y gracias al cual, aseveró, "los ciudadanos son los que escogen y no los gobiernos los que imponen".
Preguntado por la encuesta que maneja el sindicato STEG según la cual el 90 por ciento de los centros públicos de infantil en las ciudades impartirán sus clases en castellano, Feijóo dijo que "la única encuesta real, la única que vale, es la decisión de los padres".
Aclaró que la Ley de Normalización Lingüística establece que los padres pueden elegir el primer idioma de contacto en la enseñanza infantil e incidió en que la Xunta "prefiere que sean los padres los que participen de la educación de sus hijos y no los políticos los que imponen la educación sin contar con los padres".
Feijóo opinó que los progenitores "tienen que recuperar protagonismo en la educación" y los políticos "mantenerse en un espacio de respeto a las leyes y a los derechos de los ciudadanos, que para eso estamos".
En cuanto a la denuncia formulada por Galicia Bilingüe de que en las escuelas gallegas se está produciendo un "adoctrinamiento nacionalista", el presidente de la Xunta afirmó que se dará curso a la misma y se investigará si tiene fundamento para entonces tomar las decisiones que considere oportunas.