La macrorregión "Regiones del Sudoeste de Europa" (RESOE) que integran desde hoy
Castilla y León, Galicia y el Norte de Portugal se ha propuesto estar "en el
centro de Europa a pesar de estar en el córner" de este continente y adelantarse
así a un marco financiero de la UE cambiante y previsiblemente
aminorado.
Estas palabras las ha pronunciado hoy en Valladolid el presidente
de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoó, quien ha firmado junto al
presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y el presidente
de la Región Norte de Portugal, Carlos Lage, el memorándum de entendimiento con
el que se constituye esta macrorregión, la tercera de Europa y la primera en la
Península Ibérica.
Los nueve millones de habitantes que aglutinará esta
iniciativa de cooperación son la clave para las tres partes, que ven en la
fórmula de la macrorregión todas las ventajas de la colaboración entre
administraciones para captar fondos de la Unión Europea ante un periodo
presupuestario comunitario (2014-2020) que prevén complicado.
Tras meses de
trabajo, estas administraciones se han comprometido hoy formalmente a colaborar
en la elaboración de proyectos comunes para lograr financiación europea en seis
áreas: "Economía e Industria", "Educación, Universidades e Investigación",
"Laboral", "Medio Ambiente", "Cultura y Turismo" y "Transportes y
Logística".
Herrera ha destacado el "enorme valor estratégico" del acuerdo
suscrito hoy, aunque ha animado a los firmantes a "llenarlo de realidad cuanto
antes" con la selección de "intereses y objetivos comunes" para afrontar "un
nuevo tiempo de cooperación" en el marco europeo.
El presidente de la Junta
de Castilla y León ha destacado que las economías de estos territorios equivalen
al 12 por ciento del PIB generado en la Península Ibérica, que agrupan al 16 por
ciento de la población de este ámbito, que se extienden por casi el 25 por
ciento del territorio de la península (145.000 km2) y ofrecen 20 universidades,
8 aeropuertos y 15 bienes declarados Patrimonio de la Humanidad.
Por su
parte, Núñez Feijoó ha recalcado que la macrorregión es un "instrumento
innovador" que debe servir para "diseñar propuestas conjuntas para problemas
comunes" y, a la vez, "afrontar unidos el debate sobre el nuevo marco financiero
de la UE", ya que de este modo se "vencerán obstáculos".
"Ser pionero tiene
sus riesgos, pero quien rehuye la vanguardia acaba condenado al fracaso", ha
sentenciado Núñez Feijoó, convencido de que iniciar este camino juntos dará
"mayores éxitos" a los tres territorios, que por otra parte mantendrán los lazos
bilaterales que han cultivado en los últimos años -Eurorregión Galicia-Norte
Portugal y comunidades de trabajo-.
El representante portugués se ha referido
al de hoy como "un paso muy importante" para las futuras relaciones de ambos
territorios y ha restado importancia al hecho de que Portugal no presente el
mismo sistema de autonomías que rige en España, ya que la cooperación con
regiones como Galicia y Castilla y León es ya un hecho.
No habrá una
estructura administrativa que gestione el funcionamiento de esta macrorregión,
ya que no lo consideran necesario, sino todo lo contrario. Tanto Feijoó como
Herrera han celebrado que en el actual "escenario de austeridad" se evite la
creación de entes de este tipo. "Que no se espere de esto un nuevo
departamento con funcionarios magníficos y políticos apoltronados", ha remarcado
el presidente de la Junta de Castilla y León para avalar la fórmula elegida, que
únicamente prevé una presidencia tripartita y un comité de seguimiento que en el
primer año liderará el presidente Núñez Feijoó.
"Regiones del Sudoeste de
Europa" será presentada en la próxima Cumbre Hispanolusa para implicar a ambos
Estados en el desarrollo de esta iniciativa y quedar abiertos a la incorporación
de otras autonomías o regiones portuguesas que se unan a los objetivos comunes
marcados por esta nueva eurorregión.