Los restos de la tormenta ?Gordon? rozaron Galicia con vientos huracanados que en algunos puntos del litoral superaron los 160 km/h. La incidencia del temporal no fue tan fuerte como se esperaba y sus efectos se dejaron notar sólo por la mañana en las provincias de Pontevedra, A Coruña y Lugo. Cuatro heridos leves en la provincia coruñesa, árboles caídos, cortes de carreteras y mil hogares sin suministro eléctrico es el balance del paso de ?Gordon? por Galicia. Ferrol sufrió los desperfectos más graves, con el desalojo de dos edificios del barrio de Caranza después de que el fuerte viento desprendiese los tejados. También en Cee el temporal se llevó la cubierta del Instituto Agra Raíces, lo que obligó a suspender las clases hasta el 2 de octubre. La tormenta alcanzó la costa pasadas las siete de la mañana con rachas superiores a los 100 kilómetros por hora en las Islas Atlánticas y los 120 en Corrubedo (A Coruña), zona de Ancares (Lugo) y Santa María de Oia (Pontevedra). MeteoGalicia registró las velocidades punta en la estación de Punta Candieira, en el municipio de Cedeira (A Coruña), con 184 kilómetros/hora y 168 en la estación pontevedresa de Oia. En otros puntos de la provincia coruñesa la intensidad del viento alcanzó los 136 kilómetros/hora en Santa Comba, 131 en Corrubedo y 126 en Malpica. Con menos fuerza llegó ?Gordon? a las ciudades, con una velocidad de 105 km/h en Santiago y 110 en Ferrol. En esta última ciudad la tormenta dejó a 812 familas del barrio de Caranza en la calle. A las ocho y media de la mañana, los tejados de dos bloques de viviendas de la calle Fonte da Greza volaban literalmente, cayendo contra los edificios anexos. Las planchas metálicas del tejado destrozaron seis coches estacionados en la calle, aunque sin provocar daños personales. Los hechos obligaron a la policía local de Ferrol a desalojar las viviendas, y a los bomberos a proceder al desescombro de los tejados y a derribar los elementos de la fachada y del tejado que habían quedado en situación inestable. El Concello de Ferrol contrató los servicios de la empresa Copasa para que realice el desescombro del material y dé una solución provisional a los dos bloques de viviendas afectados que, en principio, pasará por la impermeabilización de ambos tejados y el cubrimiento de los huecos dejados por las chapas que volaron. Mientras, los vecinos afectados han sido acogidos en el centro cívico de Caranza, a la espera de poder regresar a sus domicilios. Pese a los trabajos de reparación las viviendas no podrán ser habitadas. Las ubicadas en la tercera planta de ambos edificios no disponen de suministro eléctrico. Los dos bloques carecen de suministro de gas, dado que el siniestro provocó una fuga en la red, que obligó a cortar el suministro. Los cortes de electricidad fue otra de las principales consecuencias del paso de ?Gordon?. Según los datos de Fenosa, hasta 100.000 hogares se vieron afectados por la falta de luz sobre las diez de la mañana tras resultar afectadas un total de 73 líneas. Las localidades coruñesas de Betanzos, Malpica, Cee, Carral y Noia fueron las más perjudicadas. Heridos Pese a que ?Gordon? llegó desinflado a la comunidad, los vientos huracanados dejaron cuatro heridos en la provincia de A Coruña. Un hombre resultó herido tras caer un árbol sobre su coche cuando circulaba por el lugar de Landín, en el concello coruñés de Arteixo. El herido, un agente de la Policía Nacional de 48 años asistido en un primer momento por el propio alcalde, sufre traumatismo torácico. En A Coruña, una mujer ingresada en el Hospital Abente y Lago resultó herida al caerle encima una ventana del centro. Otra mujer de 55 años también sufrió heridas tras recibir el impacto de una teja que se desprendió de un edificio en la calle Fray Pedro Payo. El tercer herido, M.M.M., es un obrero al que le cayó en el pecho un tablero de madera, lo que le causó traumatismo torácico.