Las forenses que declararon hoy en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, en el juicio contra Jacobo Piñeiro Rial, autor confeso del doble crimen de la viguesa calle Oporto, han certificado que los dos jóvenes asesinados recibieron las puñaladas estando aún con vida.
En la cuarta jornada de la vista oral contra Piñeiro, las forenses relataron que Isaac Pérez Triviño y Julio Anderson recibieron entre los dos 57 puñaladas con arma blanca.
Así, según el testimonio de las forenses, Isaac recibió de su agresor 35 cuchilladas, mientras que Julio fue herido con 22.
Aunque no lograron determinar la longitud del cuchillo, precisaron que el arma empleada en el crimen tenía tres centímetros de ancho, según los datos aportados por el estudio de las heridas en los cuerpos.
Las forenses precisaron que los dos jóvenes asesinados fallecieron como consecuencia de una "hemorragia masiva" tras resultar dañados como consecuencia de las cuchilladas la "arteria ilíaca" en el caso de Julio y la vena cava inferior, "una de las más importantes del cuerpo", en el caso de Isaac.
Respecto a la hora de la muerte, explicaron las forenses que, en el caso de Julio Anderson, se produjo el 13 de julio de 2006 "entre las cuatro y las cinco de la madrugada".
Sobre las lesiones que presentaba el acusado, como heridas en una de sus manos, las forenses relataron que resulta poco probable que se produjesen como resultado de un forcejeo del agresor con las víctimas.
Insistieron en la "poca defensa" que presentaron las víctimas a la agresión a navajazos y dijeron que, en el caso de Julio, uno de los navajazos le afectó al nervio de su brazo derecho, de modo que, tal y como relataron, "de haber tenido algo en la mano se le habría caído inmediatamente".
"Julio tenía complexión atlética y buena musculatura, nos sorprendió al realizar la autopsia que su cadáver no presente signos de defensa", explicaron, al tiempo que destacaron el ensañamiento de Piñeiro Rial con las dos víctimas.
Sobre el tiempo que tardaron las víctimas en fallecer, explicaron que la agonía de Isaac Pérez Triviño fue mayor, ya que el sangrado de la vena cava es menor que el que se produce al dañar una arteria, como fue el caso de Julio.
Este informe de las forenses desmontó la versión de Jacobo Piñeiro, quien aseguró haber asesinado a Julio e Isaac para defenderse de éstos.
El nuevo juicio contra Jacobo Piñeiro Rial, para quien el fiscal solicita 60 años de prisión, comenzó la pasada semana después de un largo proceso de selección del tribunal popular.
Piñeiro Rial quedó en libertad el pasado 13 de julio después de que se cumpliese el plazo máximo de prisión provisional que establece la Ley de Enjuiciamiento Criminal, aunque en todo este periodo está obligado a comparecer diariamente ante la justicia.
La muerte de los dos jóvenes homosexuales Isaac Pérez Triviño y Julio Anderson Luciano se produjo en un piso de la calle Oporto, en julio de 2006, cuando las víctimas habían recibido 57 puñaladas.
El detenido, que confesó la autoría, fue exculpado por un jurado popular de los delitos de homicidio tras alegar que había actuado en legítima defensa, y únicamente se le condenó por el incendio de los cuerpos y la vivienda, por lo que se le impuso una pena de 20 años de prisión.
El juicio concluirá mañana con la comparecencia de los últimos testigos y la presentación de conclusiones.