El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se reunirá con Benedicto XVI durante la estancia de éste en Barcelona, el 7 de noviembre próximo, confirmó en Roma la vicepresidenta primera, Teresa Fernández de la Vega.
"Habrá un encuentro, breve, pero lo habrá", dijo María Teresa Fernández de la Vega tras reunirse en el Vaticano con el secretario de Estado ("primer ministro"), el cardenal Tarcisio Bertone, con quien analizó, entre otras, la visita del papa Ratzinger a Santiago de Compostela y Barcelona.
Fernández de la Vega agregó que ella acogerá al papa junto a los Príncipes de Asturias en Santiago de Compostela y que Zapatero acompañará a los Reyes de España en Barcelona.
VISITA COMO PEREGRINO
El papa ha hecho público que visitará la tumba del Apóstol Santiago como "peregrino que recorre las vías del
mundo con esperanza y sencillez, llevando el mensaje de Cristo
Resucitado". Así lo afirma en el mensaje enviado al arzobispo Antonio María
Veglio, presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes, y
al arzobispo de Santiago de Compostela, Julián Barrio, con motivo del II
Congreso Mundial de Pastoral de Peregrinaciones y Santuarios, que desde hoy al
30 de este mes se celebra en la ciudad compostelana.
En el mensaje, hecho
público por el Vaticano, el Pontífice envía un "deferente saludo" al Rey de
España, que ha aceptado la presidencia de honor de ese congreso y con el que se
reunirá el 7 de noviembre, en Barcelona, en el segundo día de visita a
España.
Tras resaltar la importancia de las peregrinaciones a los santuarios,
el Papa recordó que él mismo viajará a Santiago, meta de las peregrinaciones
europeas desde hace siglos. "Yo mismo peregrinare próximamente a la tumba del
Apóstol Santiago, el 'amigo del Señor', del mismo modo que he dirigido mis pasos
hacia otros lugares del mundo, adonde acuden numerosos fieles con ferviente
devoción", manifestó el Obispo de Roma.
El Papa Ratzinger subrayó en su
misiva que desde el inicio de su Pontificado ha querido vivir su ministerio "con
los sentimientos del peregrino que recorre las vías del mundo con esperanza y
sencillez, llevando en sus labios y en su corazón el mensaje salvador de Cristo
Resucitado y confirmando en la fe a sus hermanos".
Benedicto XVI recordó que
como signo explicito de esa misión, en su escudo papal figura, entre otros
elementos, la concha de peregrino. En Santiago, el Papa rezará ante la tumba
y abrazará la estatua del Apóstol.
El Papa señaló también que "en estos
momentos históricos, en los que, con más fuerza si cabe, estamos llamados a
evangelizar nuestro mundo", ha de resaltarse la riqueza que brinda la
peregrinación a los santuarios.
"Ante todo, por su gran capacidad de
convocatoria, reuniendo a un número creciente de peregrinos y turistas
religiosos, algunos de los cuales se encuentran en complicadas situaciones
humanas y espirituales, con cierta lejanía respecto a la vivencia de la fe y una
débil pertenencia eclesial", precisó.
El Pontífice manifestó que a todos
ellos se dirige Cristo con amor y esperanza.
El Papa recordó a los visitantes
que no deben olvidar que los santuarios son "ámbitos sagrados" y que hay que
estar en ellos "con devoción, respeto y decoro".
También señaló que hay que
cuidar "con singular esmero", la acogida del peregrino, dando realce, entre
otros elementos, a la dignidad y belleza del santuario, imagen de la "morada de
Dios con los hombres".
"De igual modo, nunca se insistirá bastante en que los
santuarios sean faros de caridad, con incesante dedicación a los mas
desfavorecidos y una constante disponibilidad a la escucha, favoreciendo en
particular que los fieles puedan acercarse al sacramento de la Reconciliación y
participar dignamente en la celebración eucarística", agregó.
arcelona.