A punto de que la Xunta presente los presupuestos del 2011, la conselleira de Sanidade garantiza su compromiso con la "calidad" de los servicios sanitarios. En una entrevista en Radio Líder, Pilar Farjas ha asegurado que los recortes no van a afectar al nivel de prestación de la asistencia sanitaria. La austeridad, dice, se aplicará en los gastos corrientes y ha reiterado que la reducción del gasto farmacéutico es uno de los principales objetivos.
Afirma la conselleira que su departamento trabaja con Facenda para diseñar unos presupuestos que, a pesar de los recortes que se prevén, mantengan todos los servicios. Farjas asegura que las infraestruturas sanitarias son estratégicas para garantizar la asistencia y también para la creación de empleo. Y en este aspecto, una vez más, ha subrayado los beneficios del pago aplazado para acometer la construcción de centros sanitarios de inmediato y evitar retrasos de más de once años, como ha ocurrido con el nuevo hospital de Lugo. La receta para ahorrar pasa por contener el gasto corriente.
La Consellería también piensa en una planificación más eficaz para mejorar la atención sanitaria. Las urgencias son un área de trabajo proritaria, dice Farjas, para, en colaboración con los PAC, gestionar mejor el proceso diagnóstico. La implantación de las vías rápidas en las patologías graves o la gestión por áreas clínicas son algunas de las iniciativas que la Xunta ha puesto en marcha. Destaca además la conselleira el esfuerzo de la sanidad gallega por reforzar el seguimiento del paciente, de modo que en todo el proceso tenga a quién preguntar y sepa en qué punto se encuentra del tratamiento de su enfermedad.
SERVICIOS MÍNIMOS
Farjas también ha defendido en Radio Líder los servicios mínimos acordados en sanidad para el día de la huelga. Recuerda que son los mismos que se imponen en todas las jornadas de paro: el 100% en urgencias y los profesionales que trabajan en un día festivo para el resto de servicios.
Esta semana comienza en Galicia la campaña de vacunación contra la gripe. Farjas recuerda que se trata de la medida preventiva más importante de año y supone una "garantía" para evitar tener neumonías o complicaciones. Este año podrán vacunarse los mayores de 60 años y los pacientes que padecen enfermedades crónicas, personas obesas y embarazadas.